7 jun. 2017

The New York Times: Revertir política hacia Cuba aislaría a Estados Unidos

Si el presidente norteamericano Donald Trump revierte la política hacia Cuba adoptada por su predecesor, Barack Obama (2009-2017), aislará aún más a Estados Unidos y perjudicará sus intereses empresariales, advirtió hoy The New York Times.

A través de un editorial publicado este lunes, el diario lamentó que a la larga lista de las principales iniciativas de Obama que el actual mandatario está obsesionado con dar marcha atrás, podría añadirse el acercamiento a la isla caribeña.

En 2014, Obama abrió un diálogo con Cuba después de más de medio siglo de hostilidad inflexible, lo que condujo a un alivio de las sanciones, pero Trump prometió en su campaña volver a un enfoque más duro, recordó el periódico.

De acuerdo con la publicación, la apertura hacia el territorio caribeño ha permitido un flujo más libre de personas, bienes e información entre los dos países; y produjo acuerdos bilaterales sobre temas como cooperación sanitaria, mitigación de derrames de petróleo y lucha contra el narcotráfico.

El enfoque de Obama también alentó a los países latinoamericanos a ser más receptivos a Estados Unidos como socios en la resolución de problemas regionales, consideró el Times.

Al mismo tiempo, el diario citó un reciente análisis encabezado por la coalición Engage Cuba, el cual estimó que una reversión de las políticas de la administración previa hacia Cuba costaría a la economía estadounidense seis mil 600 millones de dólares y afectaría a más de 12 mil empleos en esta nación.

Ese grupo, que promueve el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla hace más de medio siglo, predijo que las áreas más afectadas serán las comunidades rurales que dependen de la agricultura, la manufactura y las industrias navieras.

Los territorios potencialmente más perjudicados incluirían a Florida, Louisiana, Texas, Alabama, Georgia y Mississippi, que apoyaron a Trump en las elecciones de 2016.

Según el Times, al igual con su decisión de retirarse del Acuerdo de París contra el cambio climático, una vuelta atrás en la postura hacia Cuba reflejaría un deseo cobarde de Trump de favorecer a su base política, en este caso republicanos conservadores de Florida visceralmente opuestos a la Revolución cubana.

Eso podría ayudarlo a ser reelegido en 2020, pero no ayudaría a nadie más, apuntó el periódico.


Si EEUU cambia política hacia Cuba perdería 6 600 millones y mas de 12 mil empleos, dice estudio

Si el presidente de EE.UU., Donald Trump, da marcha atrás a la mayoría de las regulaciones hacia Cuba aprobadas por su predecesor, Barack Obama, eso podría costarle hasta 6.600 millones de dólares a la economía estadounidense hasta 2021 y afectaría a más de 12.200 trabajos, según un estudio publicado hoy.

El estudio, elaborado por la organización estadounidense Engage Cuba, favorable al acercamiento bilateral, llega en un momento en que crecen los rumores de que Trump anunciará este mes su intención de dar marcha atrás a parte de las medidas impulsadas por Obama.

Según funcionarios, exfuncionarios y fuentes cercanas al proceso, Trump planea dar un discurso este mes en Miami (Florida) para anunciar los resultados de su revisión de la política de apertura a Cuba iniciada por su predecesor en 2014.

El estudio presentado por Engage Cuba se basa en la hipótesis de que el Gobierno de Trump acabe con “todo el régimen de regulaciones” impuestas por Obama hacia Cuba, “incluida la legalización de ciertos viajes, la expansión de remesas, el fin de la política de ‘pies secos, pies mojados’ y las licencias generales para ciertas exportaciones y colaboración en investigaciones”.

De cumplirse el escenario que plantea Engage Cuba, la nueva política “le costaría 6.600 millones de dólares a la economía estadounidense y afectaría a 12.295 empleos durante el primer mandato de Trump”, que concluirá en enero de 2021, según el estudio.

El sector más afectado sería el de los viajes: modificar la reciente expansión de las categorías legales para que los estadounidenses visiten Cuba podría costarle 3.500 millones de dólares a las aerolíneas y cruceros y afectar a 10.154 empleos en esas compañías, indica el estudio.

Si Trump revocara la autorización para que las empresas de EE.UU. exporten manufacturas a la isla, las compañías energéticas, químicas y tecnológicas que están negociando contratos en Cuba perderían “929 millones de dólares” y unos 1.359 empleos se verían afectados.

En caso de que se entorpeciera el envío de remesas a Cuba de los cubanos que viven en EE.UU., las compañías estadounidenses de transferencia de dinero perderían unos 1.200 millones de dólares y podrían suprimir 782 empleos hasta 2021, según el estudio.

Por último, en caso de que Trump decidiera restaurar la política por la que EE.UU. repatriaba a los cubanos que interceptaba en el mar (“pies mojados”) pero admitía a los que lograban tocar tierra (“pies secos”), el costo para los contribuyentes estadounidenses sería de 953 millones de dólares a lo largo de cuatro años.

Según el grupo, las comunidades rurales de la nación norteamericana que dependen más de las industrias agrícola, manufacturera y marítima se verían afectadas de manera desproporcionada si se agregan regulaciones a los viajes y comercio con la isla caribeña.

Los estados que serian mas golpeados por un cambio de política hacia Cuba, son aquellos con puertos de aguas profundas y mas cercanos al país caribeño como Florida, Louisiana, Texas, Alabama, Georgia y Mississippi.

Al mismo tiempo, el análisis indicó que aunque en los últimos años se eliminaron barreras regulatorias para las empresas y ciudadanos estadounidenses interesados en hacer negocios en Cuba, continúa vigente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla hace más de medio siglo.

Estudios han demostrado que esa política a Cuba cuesta a los negocios y los agricultores estadounidenses un estimado de cinco mil 900 millones de dólares al año en pérdidas de ingresos por exportación, apuntó el texto.

Varios exdiplomáticos y expertos en Cuba contribuyeron al estudio, con la esperanza de que el argumento económico convenza a Trump, un ex magnate inmobiliario con hoteles en todo el mundo.

“Si el presidente Trump da marcha atrás a la política hacia Cuba, añadiría más regulaciones destructoras de empleos a la economía, algo que contradice directamente sus promesas de campaña”, afirmó James Williams, presidente de Engage Cuba, en un comunicado.

El estudio publicado hoy esta respaldado por diversos grupos de negocios y empresas de viajes, incluyendo la U.S. Chamber of Commerce’s U.S.-Cuba Business Council, the American Society of Travel Agents y Cuba Educational Travel.

El senador Patrick Leahy (D-Vt.) emitió un comunicado en el que se opone a un cambio en la política hacia Cuba y le expresa al presidente Trump:”Antes que ceder a las presiones de una minoría que esta anclada en el pasado, el debería ir a Cuba y conversar directamente con el pueblo cubano en nombre de la vasta mayoria de los estadounidenses que favorecen relaciones mas estrechas”.

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