6 ago. 2017

“Si divulgas información clasificada, te encontraremos”, advierten a la prensa en Estados Unidos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volcó su ira contra el avance de las investigaciones sobre la supuesta injerencia rusa en la elecciones de 2016, mientras su gobierno trata de contener la imparable filtración de información reservada o confidencial, poco antes de partir de vacaciones.

La furia del mandatario volvió a estallar en medio de versiones de prensa sobre la formación de un jurado popular como parte de las investigaciones que el fiscal especial Robert Mueller lleva a cabo sobre el papel de Rusia en los comicios del año pasado.

El fiscal general estadunidense, Jeff Sessions, comunicó ayer que el gobierno endurecerá la política contra las filtraciones a los medios, luego que la prensa difundió la transcripción de una conversación entre Trump y el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.

La historia rusa es todo un invento, aseveró Trump la noche del jueves, ante una multitud de seguidores en Virginia. Acusó a sus rivales demócratas de sólo hablar de ese tema, porque no tienen mensaje ni agenda ni visión.

Rusia no votó por mí. ¡Ustedes sufragaron!, expresó el mandatario, sin poder ocultar su irritación por reportes sobre la formación de dicho jurado popular, grupo compuesto por ciudadanos que deliberará en secreto para determinar si los elementos presentados por el fiscal pueden dar lugar a una acusación.

Las sospechas de una eventual colusión entre el comité de campaña de Trump y funcionarios rusos para derrotar a la aspirante del Partido Demócrata en las elecciones, Hillary Clinton, constituyen una tormenta que la Casa Blanca no logra disipar.

En diversas oportunidades Trump ha insistido en que las investigaciones sobre el papel de Rusia en la victoria electoral de 2016 no pasa de ser una caza de brujas promovida por el Partido Demócrata, que no logra aceptar la derrota en las urnas.

El abogado de Trump, Ty Cobb, declaró no tener conocimiento de la conformación de dicho jurado popular. Afirmó: La Casa Blanca está en favor de cualquier cosa que acelere la conclusión de ese asunto y el Ejecutivo está comprometido, dispuesto a cooperar completamente.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, reiteró que el ex director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) James Comey dijo tres veces que el presidente no era objeto de la investigación y nosotros no tenemos ninguna razón para creer que eso cambió.

Comey fue despedido en mayo por Trump tras coordinar la investigación rusa, que desde entonces está a cargo de Mueller.

Las acusaciones de injerencia rusa en las presidenciales de 2016 en Estados Unidos figuraron entre las principales motivaciones de las nuevas sanciones contra Moscú adoptadas por una aplastante mayoría de legisladores estadunidenses.

Promulgadas el miércoles por Trump, las sanciones suscitaron reacciones en Moscú. El mandatario estadunidense y el gobierno ruso coincidieron en que las relaciones entre los dos países están en un nivel peligroso.

¿Amenazan a la prensa en EE.UU.?

En tanto, el gobierno avanzó este viernes en otro gran problema: la incontenible filtración a la prensa de informaciones comprometedoras y reservadas, que dejan constantemente al gobierno en problemas o en ridículo.

El fiscal general y secretario de Justicia, Jeff Sessions, dijo que las filtraciones lastiman al país. Advirtió que los responsables serán investigados y procesados.

En tanto, el director nacional de Inteligencia, Dan Coats, envió una alerta clara: Si divulgas información clasificada, te encontraremos, te investigaremos y te procesaremos con todo el peso de la ley. No estarás contento con el resultado.

El jueves pasado el diario The Washington Post publicó transcripciones completas de conversaciones telefónicas entre Trump y Peña Nieto.

De acuerdo con éstas, aparentemente elaboradas en la Casa Blanca, Trump insistió a Peña que evite seguir diciendo que su país no pagaría por el muro que el mandatario estadunidense propone construir en la frontera.

Usted no puede decir más que Estados Unidos va a pagar por el muro, dijo Trump a Peña Nieto. No puede decir eso a la prensa. Tengo que hacer que México pague por el muro, tengo que hacerlo. He estado dos años hablando de eso, añadió.

El Departamento de Justicia ha triplicado el número de investigaciones por filtraciones, en comparación con los casos pendientes al final de la administración pasada, aseguró Sessions.

El fiscal hizo las declaraciones luego de filtraciones basadas en fuentes anónimas sobre la administración de Trump y su campaña presidencial del año pasado, lo que ha puesto en apuros a Washington.

En meses recientes ha habido un drástico incremento de revelaciones no autorizadas a los medios e incluso a adversarios extranjeros, agregó Sessions.

“Valoramos el importante rol que juega la prensa y lo respetamos, pero no es ilimitado. No pueden poner vidas en riesgo con impunidad.
“Nadie tiene derecho a pelear subrepticiamente sus batallas en los medios revelando información sensible del gobierno.
Ningún gobierno puede ser efectivo cuando sus líderes no pueden discutir asuntos sensibles en confianza o hablar libremente con líderes extranjeros, añadió.

No obstante, según informes, el recién nombrado jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, comunicó a Sessions que su trabajo está a salvo, a pesar de la caótica agitación en la administración.

Por otro lado, el Departamento de Estado informó que Estados Unidos comunicó ayer oficialmente su decisión de renunciar al acuerdo del clima de París.

Trump dejó este viernes la Casa Blanca para empezar unas vacaciones de 17 días en uno de sus clubes de golf. Esta vez viajará al Club Nacional de Bedminster, ubicado a 70 kilómetros al oeste de Nueva York.

Está previsto que la Casa Blanca será remodelada durante las vacaciones del presidente.

Desde su llegada al poder, Trump ha pasado muchos fines de semana en su residencia de Bedminster o en su propiedad de Mar-a-Lago, Florida, conocida como la Casa Blanca de invierno.


Según la prensa estadunidense, Trump toma más vacaciones que su predecesor, Barack Obama, a quien, sin embargo, criticaba constantemente por ese tema. El diario The Washington Post contó los días que Trump ha pasado en sus residencias o ha consagrado al golf. A finales de agosto, el mandatario habría tenido 53 días de ocio, frente a 15 de Obama en el mismo periodo.

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