27 oct. 2017

Los freudianos rusos y la revolucion de octubre

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Marxismo y psicoanálisis, a cien años de la Revolución Rusa


El autor detalla el intenso desarrollo del movimiento psicoanalítico en Rusia antes y luego de la Revolución. Y plantea el desafío actual de desarrollar un pensamiento de izquierda que posibilite el surgimiento de un proyecto de emancipación social y político.

En octubre de 1917 los bolcheviques toman el poder en un país devastado. Mientras Rusia participa de la Primera Guerra Mundial comienza a desarrollarse una guerra civil desatada por los partidarios de la monarquía zarista y otros opositores al partido bolchevique. A esta situación debemos sumarle el boicot de las grandes potencias y una tremenda crisis económica y social. Esto llevó a que con el fin de alimentar a la población se habían abandonado a los animales del zoológico de Moscú; Pavlov para hacer su prueba con los famosos perros tuvo que pedir una autorización especial firmada por el propio Lenin. Esta anécdota refleja cómo a pesar de las profundas privaciones que caracterizaron esos primeros años de la revolución los avances científicos e intelectuales de esa época continuaron y, aún más, se multiplicaron. Es que la revolución había abierto el camino de la creatividad en todos los ámbitos al romper con la rígida censura religiosa, en especial en las manifestaciones artísticas y científicas. En este contexto, el psicoanálisis en Rusia se fue afianzando a partir de nuevas experiencias, aunque se encontró atrapado entre dos perspectivas que se le oponían radicalmente. Por un lado, desde la Internacional Psicoanalítica, que rechazó a las nuevas asociaciones rusas; las cuales nunca llegaron a tener un pleno reconocimiento por parte de los psicoanalistas vieneses quienes, en su mayoría eran conservadores antimarxistas que se oponían a la revolución rusa. Por otro lado, en el partido bolchevique, si bien había dirigentes que apoyaban el psicoanálisis, otros, a partir de una concepción economicista y mecanicista del marxismo, lo consideraban una práctica “burguesa y capitalista” a la cual había que oponerse. Sin embargo, el psicoanálisis no fue simplemente tolerado, ya que durante esos primeros años de la revolución trató de encontrar un espacio propio en la lucha para fundar las bases de una nueva organización de la sociedad; había la ilusión de poder encontrar “una ciencia psicológica” que junto al marxismo pudiera dar cuenta de “una nueva cultura socialista”. Aunque ser psicoanalista y de izquierda eran dos perspectivas que en Rusia iban a ser cada vez más difícil de compatibilizar.

Para dar cuenta de los cambios que se intentaban realizar en esa época para romper con el modelo de la familia patriarcal es necesario mencionar el lugar que ocupaba Alexandra Kollantai. Nació en San Petersburgo en 1872 en el marco de una familia liberal. De joven abrazó las ideas revolucionarias; para transformarse luego de la revolución en la primera mujer que participó en un gobierno y la primera en ejercer la función de representante en un gobierno extranjero. En los años ´20 pertenecía a la llamada oposición obrera del partido al cual cuestionaba por su excesivo centralismo. Su contribución principal fue aportar a la historia de la emancipación femenina y la libertad sexual. En la línea de Marx y Engels de El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Kollantai afirmaba que en la sociedad socialista la igualdad y el reconocimiento recíproco de los derechos debían constituirse en los principios de las relaciones entre hombres y mujeres. Con el nuevo gobierno revolucionario fue elegida Comisaria del Pueblo de la Asistencia Pública desde donde luchó para alcanzar la igualdad política, económica y sexual de hombres y mujeres. Es que a partir de la revolución las mujeres consiguieron el pleno derecho al voto, las leyes civiles hicieron del matrimonio una relación voluntaria, se eliminaron las diferencias entre hijos legítimos e ilegítimos, se igualaron los derechos laborales de la mujer a los del hombre y se dieron el mismo salario a las mujeres y un salario universal por maternidad. Así la Rusia de los Soviets fue el primer país del mundo donde se estableció la total libertad de divorcio y donde el aborto fue libre y gratuito. Ahora bien, una vez establecida la situación legal había que alcanzar una igualdad real y objetiva. Por ese motivo se lanzaron movilizaciones políticas entre las mujeres y en 1918 se celebró el primer Congreso de Mujeres Trabajadoras de toda Rusia. Kollantai creía que en la nueva sociedad la igualdad entre ambos géneros no solo se lograría con la transformación de las bases económicas que producen las desigualdades, sino también con un cambio en las relaciones sexuales entre las personas. Sin embargo, las ideas de Kollantai no fueron plenamente aceptadas por los dirigentes del partido; finalmente con el estalinismo se volvió al papel tradicional de la mujer y a una exaltación de la familia. Kollantai fue acusada de sectarismo por Stalin y alejada del país en misiones diplomáticas a Noruega, México y Suecia.

Aunque la concepción sobre la sexualidad que sostenía Kollantai en muchos sentidos era ajena a la defendida por Freud, los psicoanalistas rusos aportaban al desarrollo de estas ideas que implicaba romper con prejuicios muy arraigados en la sociedad. Además, debían seguir las duras condiciones que la realidad social y económica imponían a la sociedad. Mientras tanto, continuaban con la difusión del psicoanálisis. Ivan D. Ermarkov dictaba conferencias en el Instituto Psiconeurológico de Moscú y trataba de organizar un centro para niños perturbados menores de cuatro años que incluía como programa de formación un análisis para los que cuidaban de los niños. Esta problemática era una necesidad social debido a la gran cantidad de niños abandonados producto de la muerte de sus padres en la Gran Guerra o en la Guerra Civil que se estaba desarrollando. Moshe Wulff era profesor de la Universidad de Moscú. Ambos crean en 1921 la Asociación Psicoanalítica de Investigaciones sobre la Creación Artística que en el inicio tenía ocho miembros fundadores. Al año siguiente se funda la Sociedad Psicoanalítica de Moscú, que se organizó en tres secciones: la primera dedicada a los problemas psicológicos de la creatividad y la literatura dirigido por Ermarkov; la segunda llevada adelante por Wulff, que trabajaba en el análisis clínico, y la tercera se ocupaba de la aplicación del psicoanálisis al sistema educativo dirigida por el matemático y psicoanalista Otto Schmidt, esposo de Vera Schmidt.

Ese mismo año en Kazan se funda una segunda sociedad psicoanalítica bajo la dirección de Alexander Romanovich Luria. En este grupo, la mayoría de sus fundadores eran médicos, entre los que se encontraban Fridman y Averbuj, que en 1923 iban a traducir al ruso Psicología de las masas y análisis del yo. En la Sociedad Psicoanalítica de Moscú se forma el primer Instituto de Psicoanálisis del país que fue el tercero en el mundo junto al de Viena y Berlín. Su originalidad estaba dada por ser la única institución mundial sostenida financieramente por el Estado ya que se consideraba que el psicoanálisis podía desempeñar un papel importante en la construcción del socialismo. El hecho de conformarse como Instituto implicaba que podía formar analistas y, por lo tanto debía tener la aprobación de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA). A excepción de Freud, casi todos los miembros de la IPA se oponían debido a la poca cantidad de médicos que formaban parte del Instituto ruso y a su oposición a los marxistas del Estado soviético. Para Ernest Jones, que lideraba la oposición, la idea de que un matemático como Otto Schmidt fuera vicepresidente le resultaba inexplicable. Finalmente, bajo la influencia de Freud, se conformó la Sociedad Psicoanalítica Panrusa que incluía a los psicoanalistas de Petrogrado, Kazan, Odessa, Kiev y Rostov. Como responsables quedaron Ermarkov, O. Schmidt y Luria. La formación teórica y técnica estaba en manos de Ermarkov, Wulff daba seminarios de medicina y psicoanálisis y Sabina Spielrein, que recién había llegado de Viena, se dedicaba al psicoanálisis de niños. Sin embargo “el problema ruso” –como lo llamaba Jones– continuaba. En 1924, en el Congreso de Psicoanálisis de Salzburgo se hizo una declaración donde se saludaba al nuevo grupo pero el Instituto Ruso quedó aislado de la IPA, pese a ser uno de los grupos más numerosos que participaron.

El fin del psicoanálisis en Rusia

Las polémicas cada vez se hacían más duras y políticas; en especial luego de la muerte de Lenin en enero de 1924, cuando al psicoanálisis se lo asociaba con la oposición de izquierda a Stalin. Varios dirigentes de la revolución como Lunacharsky, Radek, Bujarin, Ioff y fundamentalmente Trotski defendían la práctica del psicoanálisis. Lenin nunca tomó posición sobre el tema; aunque conocía muy bien el debate a través de su esposa nunca se opuso al psicoanálisis. Si bien tenía una posición en relación a la sexualidad que podíamos denominar conservadora, como lo evoca en una memoria Klara Zetkin1, defendió la experiencia del “Hogar de niños” que dirigía Vera Schmidt. En este sentido, el historiador Alexander Etkind argumenta que el apogeo de la fuerza del psicoanálisis llegó en un momento –principios del ´20– cuando Trotsky estaba ejerciendo una gran influencia y su declinación coincide con su caída política. Por ello afirma que a pesar del apoyo de Krupskaia, la esposa de Lenin, y de Radek e incluso del apoyo de Stalin al “Hogar de niños” donde estaba su hijo, el vínculo de Trotski fue políticamente su fuerza principal y, en última instancia, el inconveniente2. Creemos –como venimos sosteniendo a lo largo de este artículo– que si bien Trotsky fue un factor importante, se dio una complejidad de factores tanto para su auge como para su caída.

Luego de la muerte de Lenin y la expulsión de Trotsky comienza una “caza de brujas” desarrollada por Stalin contra toda oposición a sus ideas basadas en el “socialismo en un solo país”. Se prohíbe la libertad de asociación, con lo que –para limitarnos al campo de la psicología– todas las corrientes psicológicas son perseguidas a excepción de la “oficial” que se basaba en una adaptación mecanicista de la psicología pavloviana. Se anula la legislación sobre el aborto y el divorcio para afianzar la familia tradicional. La homosexualidad pasa a ser considerada una “sexualidad perversa y degradada”; esto lo lleva a Máximo Gorki –claro exponente del realismo socialista– a afirmar que “en la tierra donde el proletariado gobierna con coraje y exitosamente, la homosexualidad, con sus efectos corruptos sobre los jóvenes, está considerada como un crimen social punible por la ley”3. En este marco se desarrolla en 1930 el Congreso sobre Comportamiento Humano, donde se realizan contundentes críticas a diferentes corrientes psicológicas que se las clasifica como “burguesas desviacionistas” y “capitalistas idealistas”. Allí Zalkind critica las bases del psicoanálisis y sostiene lo que había escrito el año anterior en sus “Doce mandamientos” para las relaciones de pareja donde –entre otras cuestiones– afirmaba: “El acto sexual no debe repetirse a menudo. No se debe cambiar seguido de partenaire. El amor debe ser monógamo. En el acto sexual, siempre se debe tener en cuenta la posibilidad de concebir hijos. La elección sexual debe ejercerse siguiendo criterios de clase; debe estar conforme a las finalidades de las revolucionarias y proletarias. La clase tiene el derecho a intervenir en la vida sexual de sus miembros”. Todo un tratado reaccionario y totalitario sobre la sexualidad.

Es evidente que en este clima social y político era imposible que pudiera desarrollarse cualquier práctica con una mínima garantía de libertad, mucho menos la del psicoanálisis; para el estalinismo el objetivo del pensamiento marxista no era la crítica sino la fe: había que tener fe en un partido al cual se debía responder desde la sumisión; caso contrario se lo declaraba enemigo de la revolución. Pero debemos reconocer que, en la medida que se afianzaba el totalitarismo estalinista, se imponía el dogmatismo de la Segunda Internacional que se situaba en la tradición anti-psicológica presente desde los inicios de la revolución. Como venimos señalando, el marxismo se lo había encerrado en una concepción economista y mecanicista de la historia donde se establecía una relación directa entre la situación social, los intereses colectivos y la conciencia política. Dicho de otra manera: si se cambiaban las relaciones de producción se modificaban las relaciones del sujeto con sí mismo y con los otros. De esta forma con una interpretación voluntarista se dejaban de lado los determinantes subjetivos del sujeto para adherir a un proyecto de transformación social. Por ello los desarrollos para encontrar una relación entre psicoanálisis y marxismo se basaban en paradigmas positivistas que se transformaban en reduccionismos económicos o biológicos; como la pretendida psicología soviética de orientación pavloviana o el enfoque histórico-social.

En la actualidad han cambiado los paradigmas con los que se ha pensado la relación entre el psicoanálisis y el marxismo. Aún más, esta confluencia quedó en la historia. De allí que creemos necesario rescatar la noción de límite. Pero entendiendo el límite como positividad –en el sentido spinoziano del término–, es decir como potencia. Creemos que el límite epistemológico que hay entre el psicoanálisis y el marxismo permite la fecundidad para pensar un proyecto emancipatorio.

El sujeto del inconsciente no se corresponde con el sujeto de la historia. Freud parte del sujeto y, si bien reconoce la influencia de lo social, su interrogación se dirige a cómo lo social se inscribe en la subjetividad a partir de su historia personal.

En Marx, en cambio, el sujeto es social y el entramado social e histórico es el que explica la subjetividad. De esta manera la ontogénesis marxista (es decir, los procesos que sufren los seres vivos desde su fecundación hasta la vejez) no es asimilable al sujeto óntico del psicoanálisis (es decir, al ser). De allí la imposibilidad epistemológica de armonizar estos dos sistemas conceptuales que devienen en prácticas diferentes. Estamos en presencia de dos órdenes en la constitución del sujeto diferentes pero complementarios. No a partir de una hipotética conjunción sino a partir de sus límites y alcances comprensivos.

En esta perspectiva podemos decir que si para Marx la historia es la historia de la lucha de clases ésta adquiere en cada proceso histórico en el interior de la cultura una complejidad que debemos dar cuenta. Es una ilusión creer que modificar las relaciones de producción presupone automáticamente un cambio en las relaciones de los sujetos, como clásicamente se pensó desde el marxismo. Si bien este es un paso necesario no es suficiente, como lo han demostrado las experiencias social totalitarias estalinistas. En ellas el pensamiento utópico escondía el sueño reaccionario del cierre completo de lo social y la creencia de una sociedad ideal basada en la imposición de una cultura organizada desde el Estado. Esta era la advertencia de Freud cuando decía: “Yo opino que mientras la virtud no sea recompensada ya sobre la Tierra, en vano se predicará la ética. Me parece también indudable que un cambio real en las relaciones de los seres humanos con la propiedad aportará aquí más socorro que cualquier mandamiento ético; empero, en los socialistas, esta intelección es enturbiada por un nuevo equívoco idealista acerca de la naturaleza humana, y así pierde valor de aplicación.”

Dilucidar estos problemas sigue siendo un desafío para el desarrollo de un pensamiento de izquierda que permita un nuevo modo de apropiación de la realidad que posibilite el surgimiento de un proyecto de emancipación social y político.

Elisa de troya


“Me van a pedir perdón”, el dedo índice en alto, la mirada admonitoria. “Me van a pedir perdón porque yo no hablo en vano”. La boca ha quedado abierta en la última sílaba. Cierra los ojos. “Yo no quiero nada más en la vida. Sólo quiero que Dios me diga: está bien, descansá”. Un silencio y vuelve a cerrar los ojos y vuelve al silencio. ¿Reza? Tal vez. ¿Finge? Quizá ¿Actúa su magno papelito de Salvadora Irredenta en la comedia política? Seguramente, pero todo esto es verdadero o falso, salvo que no parece importarle a ella y a sus votantes-que-la-aman!

“Me van a pedir perdón” –sí, señora, ya, la escuchamos.

Elisa María Avelina Carrió invoca a Dios todo el tiempo. “¿Sabés que siento?” –dice consultando a su corazón que, averiado y dolido por la lucha contra la Corrupción y las Mafias, se sabe que es el órgano de su comunicación con Dios-, “siento que vencimos el Miedo, que nos ganó la Fe”. A ella le gustaría que lo escriba con mayúscula (al Miedo, las Mafias, la Fe –digo-,) porque así son sus ansias que nunca rebajan a la mera política. Carrió, la Anunciadora, la Profética, pregona la Buena Nueva, alumbra la mayúscula llegada de un tiempo de República, de Moral, un tiempo en el que no hay luchas de poder contra adversarios políticos, sino contra encarnaciones del Mal. No habla de cuadros tarifarios, de mercado interno, de participación de los trabajadores en el producto bruto, de la tensión Estado-Mercado. Eso aburre o no se entiende y en estos rechazos deben concebirse las adhesiones que despierta en sus audiencias fastidiadas de política. Su epopeya, entonces, no vuela bajo. Majestuoso, su sermón laico se eleva hacia unas alturas donde la palabra República retumba en el hueco de esos muros ideales, y si alguna vez condesciende a nombrar personajes de esta Tierra, sus maldiciones prescinden de particularidades, de actos puntuales y de pruebas (¡“Aníbal Fernández too much”! -grita); los nombra como personificaciones de lo Maléfico, de modo que su acción redentora no se reconoce dentro de la praxis política ni atiende a la historia terrenal de las fuerzas partidarias argentinas: persigue la salvación de las almas, la expurgación de las Patotas Infernales. Este es otro elemento para entender los locos amores que despierta: su despojo del logos político y su abrazo al ascendente ardor místico de estos tiempos new age.

“Lilazo” –levanta un cartel una muchacha en el microestadio de Ferrocarril Oeste en el cierre de campaña. Carrió, anfitriona, star-comic, ocupa el centro del escenario y ahora, por ahora, no amonesta, no más “me van a pedir perdón” ni dedo en alto; ahora escuchamos su stand-up: “Yo estaba medio aburrida y medio muerta, pero ¡resucité! Como hace 40 o 50 años, yo muero y resucito y eso indigna a los kirchneristas. Ni arrugas tengo” –se palpa su rostro híper maquillado que brilla, hace un silencio y remata: “estoy espléndida”.

Es instructivo ver las caras de los dirigentes de Cambiemos ocupando el ring-side: Santilli, a carcajada limpia, exultante, le dice algo al de al lado que no ha de ser muy público porque se tapa la boca como los jugadores de fútbol antes del tiro libre; Gabi Michetti -la que dicen que no entiende- ¡fascinadísima!, no hace más que reírse y aplaudir; Vidal agradece monacalmente sus elogios, se toma el pecho y se inclina y toda ella se insufla de santidad, pero después recupera su mirada fría y parece recordar la distancia que debe tomar con respecto a esa criatura que dispensa gracias y reprobaciones desde el centro de la escena; Pinedo está quieto y no se anima ni a sonreír y todo su expresión corporal es una pregunta que muchos dirigentes se hacen cotidianamente: ¿qué hacemos con esta?; Larreta se hamaca entre el festejo y la compostura, salvo que su gestualidad pétrea no lo deja moverse mucho, pero es seguro que el tipo piensa lo mismo que Pinedo y que el atildado Sanz, y está preso de la misma incertidumbre ¿y ahora?, ¿con qué va a salir? Patricia Bullrich mira apenas, desapacible, sobre una excomulgada segunda fila.

“Todos ustedes, jóvenes, aprendan, de lo único que puedo enseñarles que es mi propia vida y mi propio ejemplo”. Aplausos. El microestadio de Ferrocarril Oeste aplaude, las manos con pulseras amarillas se agitan y los dirigentes también: dudan pero aplauden. “Yo morí en Cristo mil veces, Ave Fénix…”. La historia ejemplar, la mártir biografía, va al lugar y clausura el debate sobre la vida comunitaria.

“Don Yo” le decía Alberdi a Sarmiento, con sorna. Doña Yo pasa a ejercer por fin su función de presentadora porque ya es hora de Mauricio: “…y ese líder, que aunque a él no le guste, lo voy a hacer el mejor presidente de la historia: Mauricio Macri”. Flamean las multicolores banderitas de Cambiemos y el rugido podría escribir que ahora es infernal pero ella odiaría esta palabra aquí. No sé si la gente que grita y aplaude y festeja escuchó lo que dijo la anfitriona. Si Macri será el mejor presidente de la historia, lo será por su Creación. Es ella el demiurgo. Los ruidos no habrán impedido escuchar a los atentos ni disimular la preocupación de muchos dirigentes de Cambiemos ante este frenesí megalomaníaco de la opulenta “Lilita”.

¿Qué hacemos con esta? -la sorda pregunta que asedia sus conciencias. “O ella anexa al macrismo o el macrismo, dificultosamente, la anexa a ella” –ha planteado inteligentemente Horacio González.

Tal vez el recelo que genera Carrió dentro del espacio crezca a la par que sus votos en la ciudad de Buenos Aires. Paradojas de las alianzas, el sabor de la victoria que paladea la Anunciadora no sea tan dulce para muchos de sus “socios” de Cambiemos. Los atentos ven detrás de sus pasos los destrozos, los restos de cuerpos amontonados de partidos, siglas, acuerdos electorales y coaliciones efímeras, arreciados por una desorganización psíquica que hoy luce como “incorrección política”, y muchos intuyen que su progresión electoral aflojará los pocos diques de su verba torrencial y caótica y que, enaltecida con un notable resultado en las legislativas, no sólo puede comparar el desgarrador hallazgo de un cadáver con Walt Disney, sino volver a recordar que Macri fue alguna vez para ella “el empresario ligado al robo del país”.

“Yo estaba loca porque tenía un sueño” –sí, señora, ya lo dijo.

Si la fiesta se desarrolla como muchos auguran, al final de la noche de este mismo domingo 22 de octubre los incómodos socios de Elisa Carrió aguzarán su recelo ante la criatura que alimentaron. Una estrella que representa un momento de descomposición del discurso político que tan bien se lleva con ciertas indolencias porteñas, pero que puede penetrar en el seno del macrismo como aquel caballo griego y hacerlo implosionar. Ellos saben que ese “loco sueño” puede devenir en pesadilla.

Ningun pibe nace macrista


La novedad -¿anomalía?- macrista se instaló con ganas de quedarse por un buen tiempo. El peronismo está artrítico. El kirchnerismo, bastante mal herido aunque con resto. La izquierda bien, pero chiquita. El caso Maldonado no pesó. Y sin embargo…

Duda: ¿hacemos psicoanálisis social de peluquería -onda Facebook- o pretendemos la presunta racionalidad del así llamado análisis político? Improvisaremos más hacia lo segundo, sin fingir certezas. Gracias al Señor, ya Marcos Mayer, acá en Socompa, escribió bien bonito en relación al cómo nos sentimos. Un poco para el orto.

Primero las malas y muy conocidas noticias. Al Gobierno le fue un kilo y dos pancitos. Diez palos de votos a nivel nacional, más del 40 por ciento de los votos, cinco puntos más en relación con las PASO. Hay ahí –en ese crecimiento- un fenómeno difícil de interpretar y precisar pero que es doble: corrimiento del “efecto ganador” desde Capital hacia las provincias interiores y fronterizas del país (excepto Patagonia). Un corrimiento que tiene que ver acaso con lo que Mario Wainfeld llama el efecto embellecedor del triunfo. Pero también con el vaya-a-saber-qué de la novedad, el atractivo de la novedad política (no importa que no sea tal, sino que parezca). Por contraposición, y con mucho machacar desde los medios y otros poderes, hoy, para buena parte de la sociedad, peronismo y kirchnerismo son lo viejo, lo demasiado conocido y gastado y gris.

Cambiemos, en la comparación con las PASO, dio vuelta resultados en provincias muy importantes o importantes a secas: Buenos Aires y Santa Fe (era previsible), La Rioja y Chaco. Lo único altamente simpático ocurrido en los comicios fue que los pícaros Rodríguez Saá dieran el batacazo (a lo bestia, doce puntos de diferencia) revirtiendo lo sucedido en agosto pasado. Un corresponsal ahí para entenderlo, con estadía gratuita de diez días en Potrero de los Funes. Muy por el contrario, es tristísimo el resultado del tibio o sufrido socialismo santafesino: tercer puesto, sin llegar al 15%.

Lo de Carrió en Capital es –se sabe- un poco aterrador. Es poco consuelo decir que las últimas encuestas le daban unos cuantos puntos más. Es poco alentador asimismo pensar que perdió algún punto por las bestialidades que dijo en torno del caso de Santiago Maldonado. Pero hubo apenitas de eso.

Y ya que se menciona a Santiago Maldonado vamos a jugar con una idea que sabemos que es cruel porque sabemos cuánto dolor y cuánta angustia causa entre nuestros lectores que el Gobierno que más que seguramente encubrió la desaparición forzada de Santiago haya ganado tan cómodo. La idea –o más bien el riesgoso psicoanálisis social a distancia- es doble. Por un lado hay efectivamente una parte de la sociedad, más o menos importante, para la cual los Santiago Maldonado son tipos que rompen las pelotas: por diferentes, por quilomberos, por hippies sucios, por zurditos, por mochileros, por militantes, porque desordenan la vida, por anarcos, porque inquietan, porque no son normales. Pero seguramente para esa y más partes de la sociedad Santiago Maldonado es un muerto más de una sociedad que contiene violencias y muertes. Algo así como un muerto que no merece sobresalir del montón, un muerto como lo pueden ser las víctimas de un asesinato por robo o accidente o los muchos casos nombrados con insidia (María Cash, etc). Acaso para esos sectores sociales molesta que una muerte como la de Santiago Maldonado “rankee” más alto por consideraciones políticas. Acaso esa muerte incluso merezca menos respeto y hasta algún rencor. Que me vienen con ese muerto hippie o militantoso o quilombero y con los derechos humanos, en mi barrio la semana pasada mataron a una vieja los re mil hijos de puta, sería la… reflexión. O reacción. Y acaso sí, el gobierno tuvo responsabilidad, pero nada tan tremendo como para cambiar el voto.

Un muerto más, que no mueve el amperímetro, como tanto se charló en los medios –de manera opaca- y en las redes sociales –de manera más abierta-.


¿Un tercio de vaso lleno?

Para todos los demás –fuera de Cambiemos y la izquierda, bien ahí la izquierda- el resultado electoral es de flojo a malísimo. En la provincia de Buenos Aires el kirchnerismo suma la tercera derrota al hilo nada menos que con CFK impresa en la boleta. ¿Con qué comparar ese resultado? ¿Con el del 54%? ¿Con el de la derrota de Néstor Kirchner versus aquel candidato nacido en Colombia que tenía un bonito tatuaje en el cuello? Si la comparación es contra las PASO no está del todo mal, gordito, aunque el que escribe esperaba uno o dos puntitos menos para Cambiemos y su candidato a senador desaparecido (desaparecido hasta el festejo de la noche del domingo).

Veamos los números, aunque los números son fotos y cambian, a menudo cambian con vértigo. En provincia de Buenos Aires 37 puntos y monedas no es moco de pavo. Se lo puede leer al revés, claro, como ya lo vienen haciendo otros, como un kirchnerismo que no puede salir de la tercera sección electoral y eso también es cierto. La Nación, en su infografía de hoy, emplea la fórmula “kirchnerismo y aliados” para cuantificar otra cifra que no es nada pobre: 5.265.000 votos “contra” o “versus” o “con” 3.446.000 del PJ a secas en todo el país. Si se sumaran ambas cifras (sin Randazzo y sin eventuales peronistas que votaron a Massa) y si esas cifras representaran “peronismo a escala nacional”, aun entonces Cambiemos estaría ganando por bastante más de un punto. Y andaríamos –un suponer- en un empate técnico si se sumaran votos de Randazzo (¡qué manera de clavarse en el 5%, Florencio!) y no sabemos cuántos de Massa.

O séase: hay un derrumbe importante del peronismo. Ya sabíamos que el radicalismo fue engullido por Cambiemos. Es un mapa, hostias, muy novedoso y muy descolocado,

¿Medio vaso lleno?

Veamos lo mismo con otras consideraciones o algo parecido. Los cinco palos doscientos mil votos del kirchnerismo, decíamos, no son moco de pavo. Claro que suena a menos “21,8% a nivel nacional” y (apenas) tres provincias ganadas: Tierra del Fuego, Río Negro y ¿San Luis?

Urtubey, tercero.

Otro modo de verlo: la caída del kirchnerismo “no es tanta” si se la compara con el otro derrumbe peronista, que es más pior. En Salta, Urtubey perdió con Cambiemos pero también contra el kirchnerismo. Se supone que hay que decir chau Urtubey “presidenciable”, chau, referente del “peronismo racional”, fuiste. Algo así sucede con Schiaretti-De la Sota en Córdoba.

Entonces viene lo consabido, así como el sentido del mensaje de CFK del domingo a la noche. Unidad Ciudadana queda como la fuerza opositora-de frente mejor consolidada, “la base está”, y el massismo muy diluido. Siendo que –se supone, pero solo se supone- ahora vendrán los ajustes, tarifazos y reformas más duras del Gobierno, el día en que legendariamente llegue la bronca y al macrismo se le dé vuelta la taba… Unidad Ciudadana quedaría como… etc, etc, etc. Puede ser, con muchas reservas y augurios imposibles.

Pero puede que nunca llegue ese neo 2001 (acuérdense que si viene, viene con mucho dolor social) o que para entonces… vaya a saber qué carajo para entonces. Puede que CFK como líder de Unidad Ciudadana y de un eventual gran frente opositor peronista y progre tenga, como sucede ahora mismo, agotadas todas sus potencialidades para ganar nuevos votos fuera de los consolidados. Esa “tragedia política” padece Cristina: la de haber gastado todos sus sentidos, todos sus cartuchos, como si resultara infinitamente harto conocida y más conocidos aun los afectos y las broncas que genera. O puede que pase el tiempo y llegue el Día de la Bronca y eso la ilumine con nuevas luces. Pero es que de hecho aparecieron “nuevas Cristinas” en las entrevistas de campaña que dio (la del sorete Gelblung y la de la Negra Vernaci acaso fueron las más novedosas)… y parece que no movió nada, pero nada de nada. La vimos nosotros, nos cayó bien o mal, simpática o pedante, pero… ¿y al resto?

El Adolfo, ganador.

Va de nuevo: el que escribe ve un empate entre “CFK como la dirigente mejor posicionada para liderar la oposición” entendida como interpretación posible, algo verosímil, y la frase hecha. Porque la ecuación se complejiza cuando uno se pregunta qué carajo es el peronismo hoy, además de la eterna confederación poco o mal llevada de capitanejos tribales a menudo turritos o más bien conservadores. ¿Qué es el peronismo no kirchnerista hoy? ¿Hay ahí siquiera Duhaldes maomeno’ industrialistas? ¿Qué es el peronismo, hoy, con un sindicalismo manso, perdido y desperonizado? ¿Y si el peronismo comienza a emprender el rumbo maltrecho y agónico de la UCR de los 90 a hoy? La UCR no terminó de extinguirse antes por pérdida de relevancia e identidad o porque volvió al poder con el salvavidas del Frepaso. Hoy sobrevive en calidad de engullida –redundamos- dentro de la inmensa pitón que ya es Cambiemos. Uno se pregunta de verdad si el peronismo no transita un inicio de agonía, aunque es cierto que muchas veces se le extendió el certificado de defunción y fue al pedo. El peronismo queda bien huerfanito, eso seguro, salvo en la venerable República de San Luis. Y por supuesto la cosa está ahora muy lejos de pasar por Sergio Massa o por el amigazo Florencio, el que cumplió. Tarde para seguir preguntándose si CFK debió -¡si es que podía!- quedarse junto con Florencio y con el sello del PJ y temprano para saber si la creación de Unidad Ciudadana fue un antojo, una audacia excesiva o un golazo que sabremos apreciar en un par de años.

Último párrafo (sentimental)

No, no hubo efecto Maldonado –expresión espantosa- y eso duele muchísimo. Si lo hubo fue muy ligero, casi imperceptible. Algo dijimos más arriba.

Pero a fuerza de ponernos hincha pelotas, eso no habilita la afirmación del “somos una sociedad de mierda”. Es cierto que el que escribe le está poniendo un cierto voluntarismo a esta parte final y que se deprime como cualquiera. Pero, como para defender la tesis, parece complicado que una sociedad alegremente se haga “de mierda” entre los poquísimos años que transcurrieron del 54% que obtuvo Cristina al presente. ¿Demasiado rápido, no? Que el mundo anda un poco para el traste, sí. Uno se queda con el de Woodstock y Tupamaros, por decir algo. Pero, ¿“sociedad de mierda”? Son mejores las sociedades avanzadas que votan a Merkel, Rajoy o Trump?

Habrá que asumir, querida muchachada, que el pueblo no es “heroico” por esencia ni de mierda por esencia; que la condición humana no es ni angelical ni perversa. Es tornadiza, pónganlé.

Relax: los resultados electorales a menudo son fotos, como las encuestas. A Carrió le fue para el orto alguna vez y el domingo arrasó y muchos pasaron por algo parecido (UCR, Cristina, Massa). La interpretación no la sabemos, no nos pidan que cabeceemos.

Relax, tranquilos todos: ningún pibe nace macrista.

La vamos a pasar mal un buen tiempo, eso seguro. Del futuro a más largo plazo, ni idea.

Perdon Flaco

Lo que te puteamos Flaco. Las cosas que dijimos de vos cuando en la imbécil tentación del engreído revolucionario decíamos de vos, el monigote de Duhalde.

Las marchas que te hicimos. Queríamos decirles a los argentinos que estabas dilapidando nuestra plata dándosela en bandeja al FMI.

Cuántas palabras envueltas en desprecio y sorna. Instruidos en las sabias esgrimas marxistas, enumerábamos los siniestros enemigos de los que te rodeabas. Casi, casi, te ordenábamos que fueses puro. Como nosotros.

En los rudos textos, en las vehementes intervenciones radiales, despedazamos tus confusas relaciones con el poder. Claro que sí, qué otra cosa era un hombre saludando a Bush con una sonrisa. No prestabas atención a nuestra pedagógica manera de llevar adelante el protocolo.

El propósito era que nos escuchases. Que leyeras nuestros volantes, nuestros afiches, nuestras banderas. Tenías que hacerte, de un día para otro, justiciero expropiador de todos los sinvergüenzas. Tenías que rendirte ante nuestras luchas. Queríamos ser testigos de un milagro que honrara a nuestros santos leninistas: la conversión acelerada de un político burgués a tigre trotskista, como aquel que posa en nuestros posters.

Queríamos verte echando a todo tu staff, tus ministros, tus amigos, tu familia, desprendiéndote de cuentas bancarias, bienes, alquileres. Si era posible Flaco, tenías que tirar los mocasines y la birome Bic. Y desafiliarte del PJ.

Un día, Flaco, nos enteramos que hablabas en la ESMA. Que entrabas allí con las viejas y con los hijos. Pedazo de oportunista, dijimos. Luego, procuramos escuchar bien aquello que decías.

“Como presidente de Argentina, vengo a pedir perdón en nombre del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”.

Carajo. Exasperabas nuestra incredulidad eterna. De pronto, un presidente argentino, de la Casa Rosada, les pedía perdón a las Madres; a las mismas Madres que un tiempo atrás (diciembre 2001) habían sido gaseadas, mojadas, arrojadas a caballos por los infames de la Casa Rosada.

Ebrios de indiferencia, pensamos que debíamos aplaudir ese gesto, no más de 24 horas.

No podíamos ser aventurados en el elogio. No tolerábamos que no cumplieras, una a una, todas nuestras utopías.

Ni cuando aprobaste la jubilación para los que no tenían aportes. Incluida nuestra vieja, y nuestra suegra.

Ni cuando le brindaste a Chávez, y a otros, el escenario adecuado para mandar a la misma mierda, el asesino ALCA.

Ni cuando le sacaste el fútbol de las manos al pulpo eterno.

Ni cuando quisiste poner un poco de justicia con la 125 cumpliendo tu máxima peronista de llegar al fifty fifty.

Ni cuando desafiaste a Clarín y sus tentáculos.

Ni cuando ideaste el final del monopolio de Papel Prensa.

Ni cuando impulsaste el matrimonio igualitario.

Ni cuando te enojaste con las claudicaciones de la ex intachable Corte.

Ni cuando apagaste las privatizaciones de Aerolíneas, el saqueo de las AFJP, el choreo macrista del Correo.

Ni cuando te extenuaron los impostores, los Alberto Fernández, los Lavagna, los Solá, los Cobos, los Pedraza.

Ni cuando apoyabas una ley que resolviera un cacho de participación en las ganancias.

Ni siquiera cuando tu última opinión sobre los burócratas sindicales contenía una frase premeditada: “hay que dar con el último de los autores intelectuales del crimen de Ferreyra”.

Ahora que estás en Santa Cruz, rodeado de los combativos mineros de Río Turbio que adorábamos en los 90, ahora es como un poco tarde, Flaco.

Queríamos decirte simplemente que los anarquistas somos, a veces, muy de vez en cuando, un laberinto de contradicciones.

Y que pensábamos votarte.

Era nuestra mínima y secreta manera de pedirte perdón.

25 oct. 2017

Breve relato de la Crisis de Octubre


El 3 de octubre de 1965 Ernesto Che Guevara de la Serna le escribía en su carta de despedida a Fidel Castro: He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la crisis del Caribe. Pocas veces brillo más alto un estadista que en esos días. Me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones identificado con tu manera de pensar, de ver y de apreciar los peligros y los principios.

De los peligros que se corrieron y de los principios que se defendieron durante la llamada crisis de octubre, o la mal intencionada crisis de los misiles, o la crisis del Caribe, abordó el espacio televisivo Mesa Redonda de este martes 25 de octubre, en recordación a los 55 años de aquel momento en el que Cuba fue centro y protagonista de un momento de mucho peligro, como lo catalogara el mismo Fidel Castro en 1992, durante una conferencia de prensa tripartita por el aniversario XXX del suceso.

El doctor Rubén G. Jiménez Gómez, Teniente Coronel retirado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, es autor de la compilación En octubre de 1962 publicada por partes en el periódico Granma al cumplirse el 50 aniversario de aquellos acontecimientos. Recuerda que cuando se da la alarma de combate en La Habana estaba viendo la película Armas de mujer en el cine La Rampa.

Cuenta que justo en la parte más esperada de la película apagan la pantalla del cine y por audio dicen: ¡Atención! El Comandante en Jefe de la Revolución Cubana ha decreto la alarma de combate, los militares dirigirse a sus unidades, los milicianos dirigirse a las casas de los batallones. Cuba resistirá a pie firme cualquier agresión. ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!

Tenía 18 años y estudiaba en primer año de la ingeniería mecánica. Aquella tarde del 22 de octubre salió rumbo a la casa del batallón universitario a un costado de la Universidad de La Habana donde recibieron el armamento. Ya había hablado Kennedy. Los jóvenes universitarios cubanos estaban eufóricos relata, porque los cabezones habían llegado a Cuba, lo que significaba que si los yanquis se tiraban los cubanos tendrían con que responderles. Los cabezones, en el argot popular eran los cohetes que disponían de cabezas nucleares.  Su batallón marcha para la meseta de El Esperón donde estaba previsto emplazar un regimiento de cohetes R-14, los de más largo alcance.

Por su parte el doctor en ciencias históricas Tomás Diez Acosta, Teniente Coronel retirado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, es autor de varios libros, entre ellos: Peligros y principios, La guerra encubierta contra Cuba, Reflexiones cubanas sobre la crisis de los misiles, A un paso del holocausto, La confrontación Cuba-Estados Unidos, Los últimos meses de JFK y la Revolución Cubana.

Afirmó que para los cubanos la Crisis estalla el 22 de octubre, cuando la dirección político militar del país decide anunciar la alarma de combate. Desde el 21 de octubre se conoció el reforzamiento de la Base Naval de Guantánamo y de la retirada de los familiares de los trabajadores de la Base. Los Servicios de Información Militar estaban en alerta.

Recuerda que desde el 22 de octubre en la mañana se vio movimiento de periodistas en la Casa Blanca, de ambos partidos, de legisladores, y se anuncia que a las 7:00 p.m. de ese día hablaría Kennedy a toda la nación. Explica que al conocerse esos detalles se ordena poner al país en alerta de combate desde las 3:30 p.m. y cerca de las 5:35 p.m. el Comandante en jefe pone al país en alarma de combate y comienza toda la movilización de acuerdo a las características de cada unidad militar.

El investigador Tomás Diez Acosta señala que la Crisis comienza para los Estados Unidos desde que el 14 de octubre se produce el vuelo del avión de reconocimiento U2 por la región occidental del país donde había instalados dos regimientos de cohetes R-12. Se revelan las fotos y el 16 de octubre se le enseñan a Kennedy. A partir de ahí comienzan los conocidos 13 días hasta el 28 de octubre. Para los cubanos la crisis comenzó el 22 de octubre y terminó el 22 de noviembre.

El también ensayista comentó que todas las decisiones cubanas eran colegiadas entre Fidel Castro, Raúl Castro, Osvaldo Dorticós, Aragonés, el Che y Blas Roca. Carlos Rafael Rodríguez participa en estas conversaciones en ocasiones cuando Blas Roca está en Europa por la importancia de tener a un dirigente de alto nivel en ese continente.

Señaló que en Cuba pocos conocían de cohetes, ni siquiera de cohetes antiaéreos por eso los batallones soviéticos tenían presencia en Cuba. La noticia fue cuando supieron que los cohetes soviéticos que llegaron el 9 de septiembre tenían 24 metros de largo y tenían que transitar por la carretera central de Cuba y aunque se apagaran los pueblos, era difícil que no se conociera el paso de semejante armamento, sin embargo fue un secreto del pueblo cubano guardado durante meses.

Comenta que cuando Raúl Castro va a precisar el acuerdo militar en julio Fidel le plantea que la única pregunta que él quería hacerle a Nikita Jruschov era ¿Qué pasaría si los cohetes eran descubiertos antes de que se pudieran desplegar? La respuesta del líder ruso fue que ellos mandarían a la Flota del Báltico.

Advirtió que fueron 41 mil 900 efectivos los que vinieron de todo tipo de armamentos lo que aumentó excesivamente la cantidad de buques que venían de la Unión Soviética a Cuba por eso mandan a Aragonés y al Che a advertir a Jruschov.

“Malanga sí, Chicle no”, el mundo estaba en pánico y Cuba cantaba la preparación del país para la defensa. Rubén G. Jiménez Gómez explicó que los cohetes que debían llegar a Cuba eran los R-12 y los R-14, que eran los cohetes de alcance medio e intermedio con capacidad para llegar a territorio de los Estados Unidos. Los R-12 fueron los que llegaron a Cuba y tenían un alcance de 2100 kilómetros un semicírculo que abarca Chicago, Washington, Texas y toda la parte sudeste de los Estados Unidos.

Sobre los R-12 añadió que llegaron 36 de ellos al país. Tenían 22 metros de largo y 1,65 metros de diámetro. Llevaban 37 toneladas de combustible líquido y su peso total era de 41 toneladas. Para moverlo no llevaban ni combustible, ni carga nuclear. Las cabezas nucleares tenían que estar en un lugar climatizado porque las elevadas temperaturas y la humedad relativa las deterioraba. En Cuba nunca se llegaron a acoplar las cabezas nucleares en los cohetes. La potencia de estos cohetes era de un megatón, que son mil kilotones. La bomba de Hiroshima tenía 13 kilotones por lo que un cohete R-12 tenía una potencia siete veces mayor que las usadas en Japón.

Agregó que además de los cohetes venía una serie de armamentos de cobertura, entre ellos bombarderos ligeros para los que vinieron seis bombas nucleares para avión, 80 cohetes alados tácticos FKR con alcance de 150 kilómetros cada uno con su carga convencional, cuatro regimientos de infantería motorizada, una brigada de lanchas coheteras con dos tubos de lanzamiento en las cuales se ponían dos cohetes P-15 para la guerra marina y cohetes tierra-mar de 80 kilómetros de alcance.

Expuso que dos emplazamientos de cohetes R-12 se pusieron en áreas de Pinar del Río, los cuales fueron fotografiados por el U2. En la meseta de El esperón se debían emplazar otros cohetes que nunca llegaron. En el centro del país estaba el tercer regimiento de los R-12.

El investigador Rubén G. Jiménez comunicó que ya la Operación Mangosta o la guerra total era la estrategia que utilizaría Estados Unidos contra Cuba. Lo que significaba que Estados Unidos necesitaba preparar un incidente en octubre pero no fueron capaces de imaginarse la crisis que de verdad se armó después de la proposición de Jruschov de traer los cohetes a Cuba.

Significó además que el U2 norteamericano comenzó a volar de forma desmesurada sobre Cuba por lo que Fidel dio la orden de tirar a todo lo que volara rasante. Kennedy y Jruschov estaban conversando, sin embargo el U2 estaba volando. El derribo de ese avión fue el punto más alto que alcanzó la Crisis. Eran vuelos rasantes los que hacían tanto que hasta se veía el casco del piloto.

El investigador Tomás Diez Acosta declaró que a 25 años del hecho los norteamericanos solo querían discutir el hecho con los soviéticos y dejar a Cuba afuera. En 1992 se realizó la conferencia cubana sobre la Crisis de los misiles que demoró tres años en prepararse porque los Estados Unidos tenían temor porque pensaban que Cuba los quería poner en el banquillo de los acusados, sin embargo la discusión fue objetiva.

Recalcó que una guerra nuclear no debe ser negocio de nadie en el mundo y menos de los cubanos a quienes en ocasiones se nos tacha de guerreristas. Sin embargo los norteamericanos fueron los que incrementaron la escalada del conflicto.

Comunicó que el programa de los cinco puntos sigue vigente como las actuales disposiciones para lograr el proceso de normalización: cese del bloque económico, comercial y financiero, cese de todo tipo de actividades subversivas, la devolución del territorio que ocupa ilegalmente la base naval de Guantánamo, además de otros elementos que han estado vigentes en las relaciones entre ambos países.

Rubén G. Jiménez Gómez planteó que en aquel momento Cuba se niega a todo tipo de inspección, los soviéticos negociaron con los estadounidenses a espaldas de Cuba y se permitió la inspección de los cohetes en el mar, después de salir de los muelles cubanos. Producto de los acuerdos se retiraron los cohetes R-12, los aviones de bombardeo y las cargas nucleares, después de eso los soviéticos entregaron a Cuba el resto de los armamentos: cohetes antiaéreos, tácticos, tierra-tierra, los aviones de caza y los radares.

Fidel dijo que se necesitaba gran cantidad de voluntarios para asimilar todo aquel armamento. A Rubén G. Jiménez fue uno de los voluntarios para esa tarea.




Cada cinco minutos muere un niño en situaciones de violencia, denuncia ONU

La representante especial del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños, Martha Santos Pais, destacó ayer en el Senado mexicano que cada año ese flagelo cuesta cientos de miles de millones de dólares en el mundo, y cada cinco minutos muere un menor por esa causa.

Durante la presentación de las Directrices para la Reintegración de Niñas, Niños y Adolescentes a sus familias, señaló que la pobreza en el mundo, incluso en México, provoca la separación de los infantes de sus padres.

Experta en el tema de agresiones contra ese sector de la población, en el que ha trabajado desde hace dos décadas, primero en el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y luego en el Comité de los Derechos del Niño, y como vicepresidenta del Comité de Políticas de la Infancia del Consejo de Europa, subrayó que hay preocupación en la comunidad internacional porque la mitad de la población infantil en el mundo sufre alguna forma de violencia, ya sea en la familia, en la escuela o en la comunidad.

Ante funcionarios de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Gobernación, así como del presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, Santos Pais advirtió que también hay preocupación en la comunidad internacional porque los niños y adolescentes son utilizados en diversos países, incluido México, por bandas del hampa y el crimen organizado.

Subrayó que estas directrices “llenan un vacío muy importante, porque muchas naciones, seguramente como México, tienen buenas prácticas –pero muy aisladas y fragmentadas– en favor de los menores, que no están documentadas, y esto dará la oportunidad de hacer mejor las cosas”.

Pidió que se escuche a los niños:

“Evaluemos la situación de la familia, si ahí existen alternativas de ayuda, lo que puede hacer que la reintegración de largo plazo sea exitosa.

Hay que escuchar a los niños y adolescentes; cuál es su trauma, la causa que ha generado su decisión de abandonar la casa; puede ser por negligencia de los padres, maltrato, abuso sexual y físico, e incluso por pobreza”.

Comentó que hace unas semanas se celebró el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, donde “me encontré con decenas de familias que habían sido separadas de sus hijos, con el argumento de la pobreza. La ley en México no lo permite, pero la realidad es que se utiliza ese subterfugio, y eso es inaceptable.

Respecto de la violencia contra la infancia y la adolescencia, Santos Pais sostuvo: es dramático ver las cifras de los niños que son forzados a abandonar su país por la violencia y manipulación que hacen de ellos las pandillas, como los maras en algunas naciones de Centroamérica, pero esa violencia que los obliga a salir, los persigue como un fantasma en su camino, con vicisitudes de ataques xenófobos, físicos y abusos sexuales; son víctimas de trata, los llevan a lugares donde se les abusa y explota.

En tanto, la representante adjunta del Unicef en México, Pressia Arifin-Cabo, destacó que los menores son separados por diversas causas, entre las que se encuentra la pobreza, violencia, migración, trabajo infantil o falta de acceso a una educación cercana a sus hogares.

Señaló que de acuerdo con el Censo Nacional de Alojamiento y Asistencia Social, en México hay aproximadamente 33 mil niñas, niños y adolescentes en centros de asistencia social, y de ese total, 24 mil 132 se encuentran en alguno exclusivo para menores. Todos tienen una característica en común: se encuentran privados del derecho a vivir en familia.

Amanda Griffith, de Family for Every Child, señaló que el compromiso es prevenir la pérdida del cuidado familiar siempre que sea posible, por ello la importancia de las directrices, para permitir a los niños crecer en familias amorosas.

Hospitalizan de urgencia a Temer tras “sentirse mal” en día de voto clave en Brasil


El ministro de la Secretaría de Gobierno, Antonio Imbahassy, confirmó que el presidente de Brasil, Michel Temer, fue llevado de urgencia a un centro médico de Brasilia, aunque no dio detalles sobre los problemas de salud que tendría el mandatario.

Por otra parte, algunos dirigentes políticos de Brasil aseguran que el mandatario asistió al hospital del Ejército a practicarse algunos exámenes de rutina. Se espera que desde la presidencia envíen más tarde un comunicado sobre la situación.

Temer habría sido hospitalizado hoy en Brasilia tras “sentirse mal”, al parecer por un problema urológico, informó hoy la prensa del país en momentos en que el Congreso se apresta a votar la denuncia contra el mandatario presentada por la Fiscalía.

El canal de información GloboNews, que retransmitía en directo la sesión en la Cámara de Diputados, dijo que Temer fue internado este miércoles en un hospital militar de Brasilia tras “sentirse mal” cuando estaba en el Palacio del Planalto, sede del Ejecutivo.

Temer, que admitió hace unos días que tiene una obstrucción parcial de la arteria coronaria, tendría un problema de salud vinculado a una complicación urológica, y no coronario, según la televisora.

Michel Temer, de 77 años, enfrenta hoy un día clave porque el plenario de la cámara baja debería votar si acepta o rechaza la imputación del mandatario por asociación ilícita y obstrucción a la Justicia, como pidió la fiscalía en una denuncia presentada en septiembre.

Los analistas políticos y el propio gobierno aseguran que Temer dispone del apoyo de más de un tercio de la cámara –el mínimo para bloquear la denuncia criminal en sede legislativa-, aunque se especula con que la sesión en el Congreso pudiera ser pospuesta por falta de quórum o por el estado de salud de Temer.

Octubre de 1962: ¿Acaso fue Fidel Castro quien puso al mundo al borde del holocausto mundial?


Todavía se observa en cierta literatura los enfoques que, al exponer e interpretar la llamada Crisis de Octubre, señalan a Cuba como la máxima responsable de poner al mundo al borde del holocausto mundial. Ello también responde a la manera errada en que se manejó la crisis, en especial por la dirección soviética, siendo Cuba la más desfavorecida tanto en su imagen internacional como en la solución a que llegaron Kennedy y el premier soviético Nikita Jruschov.

La manera en que Jruschov actuó al producirse la crisis, cuando sin contar con la dirección cubana negoció con Kennedy la salida de los cohetes nucleares de la Isla, y peor aún, de manera subrepticia negoció esa salida a cambio de la retirada de los misiles nucleares estadounidenses ubicados en Turquía e Italia, dejan mucho que desear sobre las verdaderas o fundamentales motivaciones que tuvo Jruschov a la hora de proponer a los cubanos la instalación de los cohetes en Cuba. ¿Qué tenían que ver los cohetes de Turquía e Italia con la defensa de Cuba? ¿Por qué no exigió se devolviera a la Mayor de las Antillas el usurpado territorio de la Base Naval de Guantánamo, se eliminara el bloqueo económico u otros aspectos que sí se ajustaban a los intereses de la Isla?

A pesar de que en las concepciones defensivas ya elaboradas para entonces por parte de la máxima dirección cubana, los misiles nucleares no estaban comprendidos, y de la conciencia de los líderes cubanos de que su presencia en el territorio insular podía afectar el prestigio de la Revolución, se aceptó la instalación de los cohetes, a partir de que se cumplía con un principio ineludible de apoyo internacionalista con el Campo Socialista y la URSS en particular, sobre cuya amistad no existía la menor duda, porque la había demostrado muchas veces. Se trataba entonces de que si la URSS había estado siempre dispuesta a ayudar a Cuba en los momentos más críticos, no se podían esgrimir intereses nacionales estrechos, cuando los que estaban en juego eran los intereses del Campo Socialista como un todo y por supuesto, vistos en un sentido más estratégico, los de la capacidad para defender a Cuba también.

Mucho se perdió en el terreno moral, político y diplomático cuando los soviéticos decidieron que la instalación de los cohetes nucleares en Cuba se hiciera de manera secreta, y solo hacerla pública cuando fuera un hecho consumado, al que Estados Unidos supuestamente tendría que resignarse. El líder de la Revolución Cubana defendió en todo momento que la operación se hiciera pública bajo el respaldo del derecho internacional, pues no había nada ilegal en ello. Aunque mantuvo el criterio de que los soviéticos eran los que debían tomar la decisión final, por consideración a su gran experiencia internacional y militar.

La famosa y tantas veces manipulada carta de Fidel a Jruschov escrita entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de octubre (traducida y enviada al líder soviético desde la embajada de la URSS en La Habana), ha sido uno de los documentos más utilizados para ubicar al líder de la Revolución como un «irresponsable» y hasta un «loco», que puso en riesgo la existencia humana en la faz de la tierra.

Hay que decir que si para Estados Unidos la crisis había comenzado en octubre de 1962, Cuba vivía una crisis que amenazaba su supervivencia como nación independiente y soberana desde enero de 1959, enfrentada a las más disímiles formas de agresión del gobierno de Estados Unidos, incluyendo la invasión mercenaria de Playa Girón en abril de 1961. La «Operación Magosta», la más amplia operación de guerra encubierta, elaborada e implementada por Estados Unidos contra otro país, aprobada por el presidente Kennedy en noviembre de 1961, debía concluir con la invasión directa de las fuerzas armadas estadounidenses en la Isla, precisamente en octubre de 1962.

La carta enviada por Fidel a Jruschov no proponía dar el primer golpe nuclear preventivo, sino que, en caso de producirse la invasión a Cuba —la variante menos probable—, no vacilara la URRS en responder con armas nucleares, evitando cometer los mismos errores de la Segunda Guerra Mundial, pues la invasión significaba que ya Estados Unidos se había decidido a iniciar la guerra termonuclear lanzando el primer golpe nuclear contra el país soviético. Es de destacar que si Fidel hubiera dominado el estado real de la correlación de fuerzas nucleares, con una ventaja aplastante para el lado norteamericano, esta misiva jamás se hubiera producido, pues significaba incitar al líder soviético al suicidio de su pueblo.

Fragmentos de las cartas intercambiadas por ambos líderes en esos días de tensión, muchas veces citadas inconexamente, ilustran de manera fehaciente la verdad histórica:

Mensaje de Fidel a Jruschov, el 26 de octubre:

Hay dos variantes posibles: la primera y más probable es el ataque aéreo contra determinados objetivos con el fin limitado de destruirlos; la segunda, menos probable, aunque posible, es la invasión. Entiendo que la realización de esta variante exigiría gran cantidad de fuerzas y es además la forma más repulsiva de agresión, lo que puede inhibirlos.

(…) Si tiene lugar la segunda variante y los imperialistas invaden a Cuba con el fin de ocuparla, el peligro que tal política agresiva entraña para la humanidad es tan grande que después de ese hecho la Unión Soviética no debe permitir jamás las circunstancias en las cuales los imperialistas pudieran descargar contra ella el primer golpe nuclear.

Le digo esto porque creo que la agresividad de los imperialistas se hace sumamente peligrosa y si ellos llegan a realizar un hecho tan brutal y violador de la Ley y la moral universal, como invadir a Cuba, ese sería el momento de eliminar para siempre semejante peligro, en acto de la más legítima defensa, por dura y terrible que fuese la solución, porque no habría otra.

Jruschov a Fidel el 30 de octubre:

En su cable del 27 de octubre Ud. nos propuso que fuéramos primeros en asestar el golpe nuclear contra el territorio del enemigo. Usted, desde luego, comprende a qué llevaría esto. Esto no sería un simple golpe, sino el inicio de la guerra termonuclear.

Querido compañero Fidel Castro, considero esta proposición suya como incorrecta, aunque comprendo su motivo.

Fidel a Jruschov el 31 de octubre:

No ignoraba cuando las escribí que las palabras contenidas en mi carta podrían ser mal interpretadas por usted y así ha ocurrido, tal vez porque no las leyó detenidamente, tal vez por la traducción, tal vez porque quise decir demasiado en pocas líneas. Sin embargo, no vacilé en hacerlo. ¿Cree usted compañero Jruschov que pensábamos egoístamente en nosotros, en nuestro pueblo generoso dispuesto a inmolarse, y no por cierto de modo inconsciente, sino plenamente seguro del riesgo que corría?
(…)
Nosotros sabíamos, no presuma usted que lo ignorábamos, que habríamos de ser exterminados, como insinúa en su carta, caso de estallar la guerra termonuclear. Sin embargo, no por eso le pedimos que retirara los proyectiles, no por eso le pedimos que cediera. ¿Cree acaso que deseábamos esa guerra? ¿Pero cómo evitarla si la invasión llega a producirse? Se trataba precisamente de que este hecho era posible, de que el imperialismo bloqueaba toda solución y sus exigencias eran desde nuestro punto de vista imposibles de aceptar por la URSS y por Cuba.
(…)
Yo entiendo que una vez desatada la agresión no debe concederse a los agresores el privilegio de decidir, además, cuándo se ha de usar el arma nuclear. El poder destructivo de esta arma es tan grande y tal la velocidad de los medios de transporte, que el agresor puede contar a su favor con una ventaja inicial considerable.
Yo no sugerí a usted, compañero Jruschov, que la URSS fuese agresora, porque eso sería algo más que incorrecto, sería inmoral e indigno de mi parte; sino, que desde el instante en que el imperialismo atacara a Cuba y en Cuba a fuerzas armadas de la URSS destinadas a ayudar a nuestra defensa en caso de ataque exterior, y se convirtieran los imperialistas por ese hecho en agresores contra Cuba y contra la URSS, se le respondiera con un golpe aniquilador.
(…)
No le sugerí a usted, compañero Jruschov, que en medio de la crisis la URSS atacara, que tal parece desprenderse de lo que me dice en su carta, sino que después del ataque imperialista, la URSS actuara sin vacilaciones y no cometiera jamás el error de permitir circunstancias de que los enemigos descargasen sobre ella el primer golpe nuclear. Y en ese sentido, compañero Jruschov, mantengo mi punto de vista porque entiendo que era una apreciación real y justa de una situación determinada. Usted puede convencerme de que estoy equivocado, pero no puede decirme que estoy equivocado sin convencerme.

Esta carta también ha sido utilizada para sostener la versión de que a los soviéticos, ante las «propuestas irracionales» del líder cubano, no les quedó más remedio que negociar con Estados Unidos de espaldas a la dirección de la Isla. Este aserto no tiene fundamento, en tanto la decisión soviética de hacer proposiciones a los norteamericanos sin tener en cuenta las opiniones de Cuba, habían sido tomadas en Moscú desde el día 25 de octubre, cuando la carta de Fidel no había sido concebida.

Un testimonio de extraordinaria valía para demostrar la falsedad de los criterios que señalan que Fidel incitó a Jruschov a dar el primer golpe nuclear preventivo contra el territorio estadounidense es el de Alenxander I. Alexéiev, quien se desempeñaba en octubre de 1962 como embajador de Moscú en La Habana y a quien el Jefe de la Revolución le dictara el controvertido mensaje:

La noche del 26 para el 27 de octubre Fidel Castro visitó nuestra embajada y dictó el texto de una carta para que se le hiciera llegar a N.S. Jruschov. En la misma se abordaba cuán tensa se había tornado la situación y la posibilidad de un ataque estadounidense (invasión o bombardeos)a Cuba en las próximas24—72 horas. Fidel alertaba a Jruschov sobre la perversidad de los americanos y lo convocaba a tomar todas las contramedidas imprescindibles, aunque en honor a la verdad, sin llegar a concretarlas. Estando todavía Fidel en la embajada, envié un breve cifrado en el que informaba sobre la posibilidad del ataque a Cuba. Unas horas antes nuestros militares habían cursado un telegrama a Moscú en los mismos términos preocupantes. La carta de Fidel salió para Moscú más tarde, una vez que se tradujo al ruso, y no fue hasta la mañana del 28 que llegó a manos de la dirección soviética, cuando ya había sido adoptada la decisión sobre la retirada de los proyectiles. Se sabe también que lo que llegó por víatelefónicadel Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSSa la secretaría de Jruschov no fue el texto íntegro del mensaje,sino un resumen, motivo por el cual se pudieron producir imprecisiones.

Este mensaje generó serias incomprensiones, ya que N.S Jruschov en una de sus cartas reconvino a Fidel por haberle supuestamente sugerido que asestara un golpe nuclear preventivo contra el enemigo. La carta de Fidel fue dada a conocer por la prensa cubana y de ella no se infiere semejante conclusión.

Fidel admite que el malentendido se debe a inexactitud de la traducción o a que yo no lo haya interpretado a él correctamente. Quisiera hacer constar con absoluta responsabilidad que la culpa no es nuestra. La traducción de la carta que dictó fue hecha por otros funcionarios de la embajada que conocían bien el español y el texto publicado por Granma es idéntico al de nuestra traducción. Por lo que se puede concluir que los reproches de Jruschov carecen de fundamento. En el mensaje no se hacen semejantes afirmaciones. Todo puede haberse debido al extraordinario estrés al que estaba sometida la dirección soviética y al involuntario deseo de justificar la peliaguda decisión de retirar los proyectiles sin el consentimiento de la dirección cubana.

Reitero que Fidel entonces no instó a que asestáramos un golpe nuclear preventivo, sino que se limitó a alertar que los estadounidenses, conocedores de nuestro apego al principio de no ser los primeros en usar las armas nucleares, podían emprender cualquier aventura, incluido un golpe nuclear. Por lo demás, el bombardeo de los objetivos nucleares soviéticos hubiese sido de por sí equivalente a un golpe nuclear. A mi juicio, Fidel no estaba pensando en un golpe nuclear preventivo, sino en la necesidad de advertirles a los americanos que nuestro respeto al principio de no ser los primeros en utilizar las armas nucleares, no debía ser tomado como una garantía que los preservaría de la represalia. El reproche de Jruschov a Fidel es además improcedente, porque la operación que habíamos emprendido al trasladar los proyectiles a Cuba perseguía el objetivo de intimidar a los americanos, disuadirlos de emprender acciones militares, no de emplear los cohetes.

A pesar de transcurridos 55 años de aquellos acontecimientos, aun se intenta tergiversar la historia. Lo cierto es que, como dijera Ernesto Che Guevara en su célebre carta de despedida, al referirse al papel desempeñado por el Comandante en Jefe durante la crisis: «Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días». Solo la posición firme de la dirección cubana, al negarse a cualquier tipo de inspección en el territorio cubano, al plantear los Cinco Puntos e impedir en todo momento que se le presionara, fue lo que salvó el prestigio moral y político de la Revolución en aquella coyuntura, y que la isla no terminara siendo vista como un simple peón de los soviéticos. Esto fue así, a pesar de que la URSS tomó decisiones inconsultas con la parte cubana que trajeron como consecuencia que la Isla fuese la menos beneficiada con los resultados de la crisis.

Además de la ilegal base naval estadounidense en Guantánamo, continuaron los planes de sabotaje y magnicidio contra los principales líderes de la Revolución, el bloqueo económico, la subversión, los ataques piratas, el apoyo al bandidismo y el resto de los componentes de la política agresiva de Estados Unidos contra Cuba. Es decir, Estados Unidos siguió invadiendo a Cuba en menor escala, prácticamente día por día, y esto se debió a que los problemas de fondo que habían provocado la crisis no fueron resueltos. Aunque la crisis de octubre de 1962 ha sido la de mayor peligrosidad en la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, muchas otras crisis afectarían las relaciones bilaterales durante décadas.

La cadena NBC News publica hoy una entrevista exclusiva con expertos cubanos que investigan las misteriosas dolencias que supuestamente padecen los diplomáticos estadounidenses y la falaz historia de los “ataques sónicos” en La Habana.

Los cubanos que lideran la investigación rechazaron enfáticamente la posibilidad de que Cuba atentara contra el personal estadounidense. “Puedo garantizarle que esto es completamente falso”, dijo a NBC News el coronel Ramiro Ramírez, jefe de Seguridad Diplomática del Ministerio del Interior cubano.

Funcionarios estadounidenses creen que se usó algún tipo de arma sónica para atacar a dos docenas de empleados y familiares de la embajada entre el otoño de 2016 y agosto, pero los cubanos afirman que ni siquiera tienen esa tecnología, y los expertos estadounidenses dicen que no saben de ninguna tecnología que pueda producir los síntomas informados.

“Cuba nunca ha producido este tipo de armas”, dijo el teniente coronel Jorge Alazo, jefe de la División Criminal del Ministerio del Interior en la entrevista.

NBC News reconoce que el gobierno cubano dio el extraordinario paso de invitar al FBI a La Habana cuando Estados Unidos informó por primera vez de los incidentes. Los expertos cubanos dijeron que están haciendo todo lo posible para descubrir qué hay detrás de las dolencias.

“Esta investigación ha involucrado a casi 2 mil personas”, dijo Ramírez, “incluyendo agentes de la ley y los mejores científicos de nuestro país”.

Han examinado las habitaciones de los hoteles donde vivía el personal de la embajada estadounidense, recorrieron un vecindario donde muchos tenían sus hogares, entrevistaron a 300 vecinos y realizaron docenas de exámenes médicos para ver si otros fuera del cuadro diplomático se vieron afectados.

“Ni siquiera una persona estaba enferma”, dijo el Dr. Manuel Villar. Señaló, sin embargo, que Estados Unidos se ha negado a compartir los registros médicos de los diplomáticos o dejar que los cubanos hablen con los médicos estadounidenses, tampoco el Departamento de Estado ha permitido que especialistas de la Isla entren a las casas de los diplomáticos estadounidenses para examinarlas.

Los cubanos también analizaron muestras de aire y suelo, analizaron si los insectos podrían ser los culpables y consideraron una gama de sustancias químicas tóxicas y la posibilidad de ondas electromagnéticas, dijeron los funcionarios.

No hay evidencias que expliquen por qué los diplomáticos estadounidenses comenzaron a sufrir síntomas de salud. “No hemos podido encontrar nada para probar que esta situación existe o existió alguna vez”, dijo Alazo.

Existen registros de audio de los extraños y agudos sonidos que supuestamente escucharon algunos de los diplomáticos, pero un documento entregado a NBC News por los cubanos dice que la grabación no captó “niveles acústicos dañinos para la salud”.

Por su parte, los expertos estadounidenses dijeron que no conocen ninguna tecnología que pueda explicar los síntomas.

“Nunca ha habido ningún tipo de respuesta fisiológica que refleje los síntomas que se han informado causados por ondas de sonido de cualquier tipo”, dijo Joe Pompei, un antiguo investigador del MIT que es fundador y presidente de Holosonics, una empresa de tecnología en sonido.

“A menos que tuvieran transductores en la bañera y los diplomáticos sumergieran sus cabezas durante mucho tiempo, simplemente no es posible”, agregó Pompei.

A pesar de la intensa investigación de Cuba, el episodio ha ido resquebrajando las relaciones con los Estados Unidos solo dos años después de que la administración Obama restableció los lazos.

En una sesión informativa confidencial para miembros del Congreso, los funcionarios de la administración no señalaron con el dedo a Cuba, dijeron funcionarios estadounidenses. Pero Trump ha echado la culpa en esa dirección al menos dos veces.

En cuanto a la posibilidad de que un tercer país quisiera causar problemas, Ramírez dijo: “Todavía no tenemos respuestas definitivas, pero Cuba nunca permitió, ni permitiremos, que nuestro territorio sea utilizado de esta manera”.

El FBI se ha reunido con los cubanos esta semana para discutir la situación. Cuba dice que a pesar de la guerra de palabras, espera una mayor cooperación que pueda desentrañar el misterio.

“Hagámoslo juntos y descubramos qué está sucediendo”, dijo el Dr. Villar.

Acusaciones de EEUU sobre ataques sónicos son “ciencia ficción”, aseguran investigadores cubanos


Funcionarios de Cuba que investigan las denuncias de Estados Unidos de ataques contra sus diplomáticos en La Habana dijeron que la teoría de un arma acústica es “ciencia ficción” y criticaron a Washington por “calumniar” a la isla y negarse a cooperar plenamente con su investigación.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo la semana pasada que cree que La Habana es responsable de las lesiones que sufrieron 24 de sus diplomáticos. A comienzos de octubre, Washington expulsó a 15 funcionarios cubanos y redujo su personal en la isla.

Aunque el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, criticó las expulsiones por considerarlas “injustificadas” y acusó a Estados Unidos de no prestar una cooperación suficiente, tres funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba y un médico que lidera la investigación dieron más detalles en una entrevista el domingo en La Habana.

Cuba destinó a unos 2 mil expertos, desde criminólogos a audiólogos y matemáticos, para que investigaran los incidentes luego de que se enteró de ellos en febrero, aseguraron los funcionarios.

La investigación no ha concluido, pero hasta el momento no ha descubierto evidencias que corroboren las acusaciones de los ataques, que Estados Unidos sostiene que han provocado pérdida de la audición, mareos, fatiga y problemas cognitivos a su personal diplomático en la isla caribeña.

“Nuestra principal preocupación en este momento son las acusaciones que nos está haciendo el Gobierno de los Estados Unidos y en eso estamos centrados, porque es una calumnia”, dijo el coronel Ramiro Ramírez, responsable de la seguridad de los diplomáticos en Cuba.

La Casa Blanca y el Departamento de Estado no respondieron inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Medios estadounidenses han citado a funcionarios de Washington planteando la posibilidad de que se hayan usado armas sónicas para lesionar a los diplomáticos. No obstante, investigadores cubanos dijeron que el país no posee tales armas y negó incluso que pudiera ser utilizado por una tercera parte sin afectar la salud de terceros ni llamar la atención.

“Es algo imposible. Estamos hablando de ciencia ficción”, dijo el teniente coronel José Alazo, un experto de la unidad de investigaciones criminales del Ministerio del Interior. “Es algo que se hace insostenible al argumento, estoy hablando desde el punto de vista técnico”, agregó.

Difícil de explicar

Los investigadores dijeron que Estados Unidos suministró 14 grabaciones del sonido que dice que las víctimas escucharon durante los ataques y grabaron, por ejemplo, en teléfonos celulares.

Sin embargo, los investigadores cubanos concluyeron que estas no contenían algo que pudiera dañar la salud humana. Los ruidos incluían sonidos suburbanos habituales, como tráfico, pasos y voces.

También se caracterizaron por un pico de desviación de siete kilohercios (kHz) en la banda de frecuencia de tres kHz, similar al sonido que produce un grillo.

Un sonido audible necesitaría ser muy fuerte, más de 80 decibelios o similar al motor de un avión, para tener un impacto en la salud, explicaron. Sin embargo, solo las víctimas escucharon el ruido, no sus familias que viven en las mismas casas, ni sus vecinos.

“Hemos entrevistado más de 300 personas, incluso se han evaluado más de 30 medicamente, no han sentido ninguna de estas cosas”, sostuvo Alazo.

Incluso si el reporte de los diplomáticos estadounidenses sobre sonidos fuertes es engañoso y el origen de los ataques es infra o ultrasónico -y por lo tanto, inaudible para los oídos humanos-, sería difícil explicar cómo pudo pasar desapercibido, dijeron los investigadores cubanos.

“Usted tendría que tener una fuente que se vería desde un satélite. Sería enorme”, dijo el doctor Manuel Villar, especialista en otorrinolaringología.

Finalmente, solo dos o tres de las supuestas víctimas tenían problemas de audición, según la información proporcionada por Washington, mientras que cualquier tipo de ataque sónico habría causado daños a todos los afectados, añadió Villar.