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2 mar. 2013

Yoani Sánchez: ¿Disidente o bloguera del imperio?


La anunciada visita de la bloguera cubana Yoani Sánchez a Argentina, a quien se menciona como “disidente” del gobierno revolucionario de Cuba, ha sido recibida negativamente en diversos sectores políticos, sociales, humanitarios y culturales aquí, ya que en primer lugar no es una “opositora” típica, sino que trabaja para la potencia extranjera que sostiene un bloqueo desde hace más de medio siglo contra su país. 

Un bloqueo es un acto de guerra, que ha costado y cuesta millones de dólares al país, y que durante años ha causado severos daños al pueblo, superados gracias a la voluntad y razón de ser de la revolución. 

No es por “opositora” al gobierno que se la repudia, ni porque hable con “nostalgias” del gobierno del ex dictador Fulgencio Batista. Una serie de investigaciones por una parte, y los personajes que se movilizan detrás de su gira, por la otra, hacen evidente que su “trabajo” resulta útil para aumentar los padecimientos del pueblo cubano, asediado y atacado durante más de medio siglo. 

Atentados criminales que han dejado miles de víctimas, destrucción y guerras biológicas realizadas por los grupos terroristas cubano- americanos, bajo la dirección de la CIA desde Miami y otros lugares de Estados Unidos, hablan a las claras de la guerra permanente que libran los gobiernos estadounidenses contra Cuba. Y por supuesto sus socios-súbditos. 

Esa es la realidad por la cual ha sido designada además vicepresidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa, (SIP), entidad patronal abiertamente dependiente de la inteligencia estadounidense, y copartícipe de intervenciones y golpes de Estado en toda América Latina y el Caribe. 

De manera que no se trata de una “bloguera común”, que ha obtenido una serie de premios de ese sistema de poder dominante y perverso, no precisamente por su calidad de periodista, escritora o algo similar, sino por su tarea lamentablemente mercenaria al servicio de la mayor potencia del mundo, que libra una guerra despiadada contra su país. 

Una mujer que ha inventado hasta una entrevista con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mediante preguntas y respuestas que le llegaron, pero no del mandatario, sino desde la oficina de Intereses de ese país en La Habana, dedicada al espionaje y la desestabilización en Cuba. 

La Bloguera ha sido premiada sin mérito alguno, como sucede con personajes distinguidos con el Premio Moors Cabot, otorgado por la Universidad de Columbia de Estados Unidos, la mayoría de los cuales tienen una clara definición ideológica y se los distingue dentro de las necesidades políticas de la inteligencia estadounidense. 

Hay que decir que también figuran entre éstos algunos nombres destacados- como para dar imagen de equilibrio- pero en todo caso verdaderos periodistas con un trabajo reconocido internacionalmente. 

En el caso de Yoani su premio respondió a la necesidad de crear un personaje de “periodista independiente” encarnado en una ambiciosa, pero mediocre mujer, que trabaja para los enemigos de su patria. No para una oposición política crítica y responsable que pudiera actuar dentro de Cuba. 

No se trata de eso. Además Yoani con su cargo en la SIP, es parte de ese esquema de gestión de una organización que sigue actuando contra los gobiernos democráticamente elegidos por voluntad popular. 

Defensora de los golpistas de Honduras, país, en que según ella hay “libertad de expresión y de prensa”, lo que es una ofensa para los familiares de más de 20 periodistas y fotógrafos asesinados, desde el golpe de 2009, como así también decenas de campesinos, dirigentes magisteriales y sindicales. Recientemente un incendio terminó con la vida de más de 350 presos en las siniestras cárceles hondureñas. Un incendio provocado por una mano criminal. 

Con total desenfado, la bloguera del imperio, llama democracia a lo que persiste del golpe de Estado en Honduras que derrocó a un presidente popular (Manuel Zelaya) defendido por su pueblo, en las calles de Honduras, a costa de la Vida. 

Si esto suma, hay algo más que tenemos que reclamar a Yoani Sánchez y es su defensa de los terroristas cubano-americanos de Miami. En una entrevista con el periodista Salim Lamrani, catedrático y escritor radicado en Francia, Yoani Sánchez consideraba que el juicio contra el autor de un crimen brutal como el atentado contra el avión de Cubana de aviación en Barbados en octubre de 1976, que costó la vida a 73 personas, “era una cortina de humo” cuando se trataba de un intento de mínima justicia contra un asesino, fugado con ayuda de la CIA de una cárcel venezolana donde estaba preso como autor intelectual y financista del atentado en Barbados. 

Su enorme ignorancia o su descarnada complicidad ha llevado a Sánchez defender personajes siniestros como Posadas Carriles, que junto con Orlando Bosch, Virgilio Paz, los hermanos Ignacio y Guillermo Novo Sampoll, Gaspar Jiménez Escobedo, Pedro Remón Rodríguez y otros de la misma laya han cometido crímenes de lesa humanidad y atentados en toda América Latina, en Estados Unidos y en otros lugares del mundo. 

Olvidó la agente del imperio, que además Posada Carriles y otros de los antes nombrados fueron sorprendido en Panamá, gracias a la inteligencia cubana, con dinamita suficiente (C-4. de uso militar) para el intento de asesinar al comandante Fidel Castro Ruz y posiblemente al mandatario venezolano Hugo Chávez Frías de Venezuela, durante un acto en la Universidad panameña, en el marco de la Cumbre Iberoamericana del año 2000. De haberse realizado el atentado y el magnicidio, se hubieran contado en centenares las víctimas. 

Los terroristas que estaban siendo juzgados por la justicia panameña, fueron “amnistiados” por solicitud de Estados Unidos a la presidente Mireya Moscoso, quien los dejó en libertad para asombro del mundo, horas antes de dejar su cargo en septiembre de 2004. 

Esos terroristas cubanos de Miami han sido participantes activos en la Operación Cóndor-la coordinadora criminal de las dictaduras del Cono Sur en los años 70) e incluso investigados y acusados de crímenes como los de Orlando Letelier en Washington(septiembre 1975), Carlos Prats en la Argentina (1974) o Bernardo Leighton y su esposa Anita en Roma (1975). La lista es innumerable. 

Sería bueno recordarle un poco de esta historia a la bloguera del imperio, que ha llegado hasta inventarse un secuestro momentáneo, con supuestos malos tratos, hecho que nunca existió, pero no pudo borrar su nombre de los cables secretos descubiertos por Wikileaks donde se informa sobre sus reuniones junto a reconocidas figuras oficiales de Estados Unidos. Ese es el mundo real que rodea a esta mujer que desde 2007 maneja un blog al servicio de los intereses de la potencia que una y otra vez ha intentado invadir su país a sangre y fuego. ¿Cómo se llama un personaje así? 

“Mercenaria” le dijeron con descarnada claridad los jóvenes que recientemente manifestaron en Brasil contra su presencia, en el marco de una gira, preparada por las derechas más recalcitrantes del continente, junto a la serie de Fundaciones y Organizaciones No Gubernamentales, que son la máscara de la CIA en nuestros países. Yoani Sánchez no es una opositora política del gobierno cubano, el término “disidente” es un eufemismo en este caso. Ella es la bloguera mediocre de un imperio en franca decadencia y por eso cada vez más violento. 

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