21 sept. 2014

René González: “Ellos nos odian por la lección de dignidad que hemos dado” (+ Fotos)

Antonio, Gerardo, Ramón, Fernando y René, cinco cubanos luchadores contra el terrorismo, juzgados en un proceso amañado y recluidos injustamente en cárceles norteamericanas, recibieron este sábado el Premio a la Dignidad que otorga la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Aprobada por la presidencia de la organización, a propuesta de la delegación provincial de Guantánamo, Antonio Moltó, presidente de la Upec entregó el Premio a la Dignidad a familiares de Antonio, Gerardo, Fernando, Ramón y al propio René.

En la presidencia de la actividad estuvieron también Miguel Barnet, integrante del Consejo de Estado de la República de Cuba y presidente de la Uneac ; Enrique Villuendas, funcionario del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, Ernesto Vera y Tubal Páez, presidentes de Honor de la Upec, así como directores de medios y colegas de la prensa.

La resolución que concede el reconocimiento a los héroes, leída por Aixa Hevia, vicepresidenta primera de la Upec, destaca que “ellos renunciaron al disfrute de sus vidas personales por cuidar las de todos nosotros sin siquiera conocernos; resistieron en silencio y sin una queja la prisión y la negación de derechos fundamentales; pusieron de moda el valor y se negaron a negociar su suerte con los enemigos de la Patria; le dieron contenidos nuevos y enaltecedores a la palabra dignidad, enorgulleciendo a su pueblo y todos esos méritos supieron expresarlos con palabras altas y hermosas, de reconocible raíz martiana y fidelista, en su Carta al pueblo norteamericano, en sus alegatos de defensa y en su correspondencia desde la cárcel con sus familiares, sus amigos y con la solidaridad cubana y universal”.

Luego, René intercambió con un grupo de reporteros, editores, fotógrafos y directivos de los medios de comunicación del país, respecto a los distintos momentos legales que vivieron él y sus hermanos desde el 12 de septiembre de 1998, fecha en que fue detenido.

René aseguró que el ilegal juicio al que fueron sometidos él y sus compañeros, es un proceso político, más que jurídico, en contra de la firmeza y posición inquebrantable de Cuba.

“Por eso nos odian: porque somos una expresión de la resistencia y fortaleza cubanas, por la lección de dignidad que hemos dado”, aseguró.

¿De qué está hecho un héroe?, preguntó José Alejandro Rodríguez. Y respondió René, con su modestia y sencillez: “En Cuba, cualquiera puede serlo, porque aquí los héroes salen de abajo de las piedras”.

Como dijera Luis Sexto, “uno siempre tiene de los héroes una visión más externa, pero yo quería saber por qué estaban actuando como lo hacían”. Una petición de René al trovador Vicente Feliú podía develar algo del misterio. “Longina, esa canción que es Cuba, representa nuestra identidad, la que necesitamos rescatar para nuestros hijos”.

La música de Feliú dio paso al espacio Catalejo, organizado por la Delegación Ramal de la Prensa Escrita de la Upec, del cual fue invitado especial el Héroe de la República de Cuba y uno de los Cinco luchadores antiterroristas que sufrió prisión en cárceles estadounidenses, René González.

El tema del encuentro fue apenas un pretexto para conocer mejor al hombre- héroe. Se habló del pago a periodistas radicados en Miami para influir en la opinión pública estadounidense y mundial en el caso de los Cinco, otro ejemplo de las arbitrariedades y manipulación hecha por el gobierno de Estados. Como comentara Arleen Rodríguez, en calidad de moderadora, hay que hablar del papel que jugó el “cierto periodismo” durante el juicio, el encarcelamiento y castigo brutal contra los Cinco.

Se habló también de lo que puede hacer la prensa para que los resultados de la lucha sean efectivos y de lo que significa para este ser humano la palabra dignidad.

“Amigos del gremio que nos han acompañado, somos hombres de carne y hueso, y la carne sufre y el hueso sufre, por eso agradecemos este Premio”, comentó René.

Para este hombre, dignidad implica sobreponerse a ese sufrimiento ante los intentos de un montón de seudoperiodistas de tratar de arrebatárnosla. Siempre que hablo del caso sale a relucir esa palabra, porque el papel fundamental de los fiscales fue degradarnos, arrebatarnos la dignidad. Nuestra lucha fue por no perderla, porque el pueblo cubano hizo una Revolución para que mujeres y hombres tuviéramos dignidad.

“A veces hablamos de los éxitos de la Revolución en la educación, la salud, la cultura, pero lo que realmente hizo la Revolución fue rescatar la dignidad del pueblo cubano. En el fondo, lo que Estados Unidos quiere quitarle a Cuba es eso”. Querían denigrar a la nación y nosotros teníamos que resistir. Eso fue lo que hicimos los Cinco. Los fiscales, aunque no lo asuman, también están recibiendo una lección de dignidad.

Cuando usamos esa palabra tenemos que hablar de los periodistas pagados, agregó. A través de Radio y Televisión Martí, muchos recibieron dinero para envenenar la atmósfera del juicio y amenazar al jurado. Firmaban las placas de sus carros, asegurando así que la decisión no fuera favorable a los Cinco, explicó. Pero ninguna de las quejas del jurado, que constan en las actas del juicio, tuvo ningún impacto.

Hubo un silencio absoluto sobre el caso. Si nos acusaban de asesinato, peligro para la seguridad nacional, espionaje, terrorismo, ¿por qué no decir nada en los medios estadounidenses? El periodismo que tanto vemos en las películas ya no existe. Y 16 años después del arresto aun estamos tratando de dar a conocer el caso en la sociedad de ese país, dijo René.

Para eso contamos con la prensa cubana y los medios alternativos. Quiero agradecer a todos por lo que han hecho por los Cinco, pues enfrentando limitaciones, lo han hecho bien. Ahora debemos ver qué nos haya faltado por hacer, cuando Obama tiene una decisión que tomar. Llevar el caso de los 5 a la sociedad norteamericana es imprescindible.

Cuando nos arrestaron vivíamos en un mundo diferente. La realidad latinoamericana era otra, donde el neoliberalismo imperaba. Hoy esos países insisten en cambiar, como existen presiones para cambiar las relaciones de Estados Unidos con Cuba. Además, han llegado muchos mensajes de personalidades de dentro y fuera del país al Presidente estadounidense. Por eso todas las posibilidades indican que Obama tomará una decisión y debemos luchar para que sea a nuestro favor, empujarlo a la decisión correcta.

Hemos escrito mucho sobre los Cinco, comentó Boris Fuentes, pero nos ha faltado contar historias interesantes, no solo al público cubano también para llegar a la opinión pública norteamericana. ¿Cómo podemos hacerlo?

El interlocutor precisó que no siempre es fácil renovarse, encontrar los códigos correctos para hablar de un tema. Hemos hecho mucho, pero hemos sido lentos en proponernos llegar a las audiencias norteamericanas, hay que acercarse a los segmentos que pueden ser decisores.

El momento en que los medios de Estados Unidos hablaran del caso fue durante el juicio y no pasó. Aprendieron mucho del caso de Elián, porque si se hubiera hecho público el juicio, los norteamericanos hubieran provocado un escándalo. “Por eso hay que meterse en las redes sociales”.

En materia de comunicación, como aseguró Raúl Garcés, hacen falta acciones concretas con audiencias específicas. Cuando se acerca la Cumbre de Las Américas, por ejemplo, ¿este es un buen escenario que si se aprovecha bien puede tener gran impacto? ¿Es posible que con una fuerte tensión social Obama decida?

“El tiene la presión y yo tengo la esperanza”, respondió René. Por eso hay que insistir, pues el discurso hacia Cuba está cambiando y apunta hacia esa posibilidad.

Es un misterio qué sabe y qué puede hacer Michelle Obama en el caso de los Cinco, comenta Pedro de la Hoz, vicepresidente de la Uneac y miembro del Comité Nacional de la Upec.

“Para mí también lo es”. Las cartas públicas puede que no las haya visto, porque no tienen un impacto inmediato. Por eso una vía son las redes sociales u otros canales que puedan llegar, para buscar el apoyo de presidentes de la región, como Rafael Correa, que se ha pronunciad a favor de la causa.

Y esta puede ser una vía también para responder a la necesidad de hablar del contexto, pensar en cómo podemos explicar el caso de los Cinco para que los jóvenes, que eran muy niños ese momento, entiendan cómo ocurrieron los hechos. Para que comprendan que “el juicio fue la manera que algunos actores del gobierno encontraron de proteger a sus terroristas, para evitar que ambos países se acercaran para luchar contra el terrorismo”.

¿Cómo ser héroe todos los días, con tantas cosas que pretenden cambiar a la revolución?, se insistió en el auditorio “A nosotros nos puso en esta posición un revés. No lo elegimos, pero nos tocó asumir la responsabilidad social de representar a esos héroes cotidianos, como reivindicación de esos que tanto dieron sin pedir nada.

Las otras preguntas navegaban por el público antes de decirlas en voz alta. ¿Vas a escribir tus memorias?

La historia de mi vida es como otra cualquiera, por eso prefiero hacer la crónica del juicio. “Hice un diario durante ese tiempo, que por razones legales no fue conveniente publicar en ese momento, pero que saldrá a la luz próximamente. Además, preparamos otro texto con comentarios a las caricaturas de Gerardo y un trabajo de compilación de documentos del caso, como una WIKI, para que los interesados puedan encontrar ahí toda la información.

¿Cuáles son tus proyecciones, además de la causa? El mundo que veo ahora no es el mismo que dejé cuando me fui. El país que estamos construyendo, sin manuales, nos obliga a correr riesgos. Pero no queda más remedio que hacerlo, porque la solución es renovar, diagnosticarnos, conciliar todas las Cuba(s) para que participen en esta construcción.

“Quisiera estar volando un avión”. Pero uno es un soldado de la Revolución, siempre lo he sido. Comprendo la necesidad de lo que estoy haciendo. Aunque ya he pensado en algunos proyectos económicos pilotos en localidades para estimular la productividad, porque hay que desarrollar la democracia desde las bases.

Un joven de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) indagó sobre el impacto de las redes sociales en la movilización social por la causa, y René reiteró que Cuba tiene muchos que ofrecer, mucho pensamiento e ideas, y este es un campo que tenemos que tomar. Es un verdadero campo de batalla.

El Premio a la Dignidad se otorga por la UPEC a profesionales de la prensa, honrados e íntegros, que con su acción heroica o una trayectoria de vida extraordinaria al servicio del periodismo y de la Patria, se han convertido en paradigmas.

Por el camino que han recorrido en defensa de la integridad, independencia y el derecho a la defensa de Cuba, Los Cinco han merecido una distinción que ostentan el Comandante en Jefe Fidel Castro, Armando Hart Dávalos, Melba Hernández, más los periodistas Ernesto Vera, Carlos Lechuga, Virgilio Martínez y la Brigada Artística Martha Machado, entre otros pocos.


 

 

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