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12 feb. 2015

Nadie le pone corral a la Argentina

“Hay intereses políticos cuando se enfrenta a un gobierno por el mero hecho de enfrentarlo”, aseguró la Presidenta.

La Presidenta identificó a Techint como la principal responsable de esa embestida de la dirigencia industrial, a la que le atribuyó motivaciones políticas. También dio a entender que las críticas están fogoneadas por Estados Unidos.

Cristina Fernández de Kirchner defendió ayer los acuerdos firmados con China frente a las críticas que formuló la Unión Industrial Argentina (UIA) e identificó a la multinacional Techint como la principal responsable de esa embestida, a la que le atribuyó motivaciones que van más allá de lo económico. “Hay intereses políticos cuando se enfrenta a un gobierno por el mero hecho de enfrentarlo”, aseguró para tratar de explicar la postura del holding que cuestiona los vínculos con el gigante asiático pese a ser uno de sus beneficiarios directos. De hecho, la Presidenta recordó que se firmó un acuerdo con el Eximbank chino que contempla el financiamiento para la construcción de la represa hidroeléctrica El Tambolar, la cual será construida por Techint. “Cuesta entender que cuando se va a ser beneficiario de algo, se escupa el asado”, remarcó. La Presidenta dio a entender que las críticas a los convenios con China también están fogoneadas por Estados Unidos. “Nadie le pone corral a la Argentina. A la Argentina van a venir todos los que quieran invertir. Argentina no es el patio trasero de nadie ni aceptamos presiones de ningún tipo. Este es un país soberano, que tiene dignidad, donde recibimos a los representantes de todos los países del planeta. Pero no vamos a aceptar ningún Braden mas”, en referencia al ex embajador estadounidense que enfrentó a Perón en la década del 40. Por último, se refirió a la marcha del silencio convocada por la oposición para el próximo miércoles en homenaje a Alberto Nisman. “Nos quedamos con el canto, con la alegría, a ellos, a ellos les dejamos el silencio. Siempre les gustó el silencio; ¿saben por qué?, porque no tienen nada que decir o porque no pueden decir lo que piensan”, agregó.

La Presidenta convocó al acto de ayer en Casa de Gobierno para anunciar un aumento de la ayuda escolar anual, que subirá 37,25 por ciento al pasar de 510 a 700 pesos. Sin embargo, fue más allá de los anuncios y aprovechó para cuestionar con dureza a los dirigentes de la UIA que la semana pasada cuestionaron los acuerdos firmados con China, justo cuando la presidenta estaba en ese país a punto de firmarlos. Los empresarios aseguraron que los acuerdos brindan excesivos beneficios a las compañías del país asiático y presuntamente habilitan el ingreso de trabajadores de ese país a Argentina. “¿A quién se le puede ocurrir que este gobierno, que se ha caracterizado por defender el trabajo argentino y a los empresarios argentinos, a quién se le ocurre que nosotros vamos a hacer algo que los afecte? Este gobierno merece el voto de confianza”, sostuvo. “Esta Presidenta y su equipo han tenido una premisa que ha sido capear todos los temporales, para defender a todos los argentinos, para incorporar derechos, como lo estamos haciendo con la nueva moratoria jubilatoria”, indicó y resaltó que cuando culmine dicha moratoria se llegará a una cobertura del 95 por ciento de la gente con posibilidades de jubilarse. “Si hay alguien que nos tiene confianza son los trabajadores, los otros siempre nos jorobaron”, agregó ante la ovación de los militantes que colmaron los patios internos de la Casa de Gobierno.

Luego fue más allá y replicó el supuesto temor de los dirigentes de la UIA por la llegada de trabajadores chinos. “Me llamaba poderosamente la atención que los empresarios se preocupen diciendo que ahora (con este acuerdo) viene mano de obra china barata, cuando se la pasan pidiendo devaluación para ver cómo licuan salarios”, dijo. “Que no nos tomen más de tontos, y no tomen de tontos a los argentinos”, reclamó.

La Presidenta recordó que las críticas no son de toda la Unión Industrial sino de un grupo de dirigentes e identificó puntualmente al holding Techint, el cual paradójicamente es beneficiario de un acuerdo firmado con Eximbank para financiar la represa El Tambolar. “Cuando me enteré de que los representantes de esa empresa eran quienes habían impulsado un documento contra los acuerdos firmados con China, me dan ganas de decirles a los chinos que no les presten nada 400 millones de dólares”, remarcó Cristina Fernández. Al respecto, consideró que pareciera que “hay intereses políticos en ir contra un gobierno, que tal vez no les deja hacer cosas que antes hacían”. “Salir a cuestionar a los chinos, cuando son los chinos los que les dan el préstamo para construir la represa... los chinos verán qué hacen. Nosotros también veremos qué hacemos”, agregó.

La jefa de Estado destacó que empresarios chinos ayudarán a construir una usina nuclear de 700 megavatios, donde el 70 por ciento será de integración nacional. Además, remarcó que a partir de la construcción de Atucha II, se desarrollaron 53 empresas argentinas proveedoras de empresas que generan energía nuclear, que estarán disponibles para trabajar también en este nuevo emprendimiento. Y puntualizó que la otra central a construir es de agua liviana: como nosotros no la producimos, tenemos que importar esa tecnología, pero advirtió que el 50 por ciento será de integración nacional. También defendió la instalación de una estación espacial en Neuquén que requiere la aprobación del Congreso y recordó que la Unión Europea consiguió en 20 días en el Congreso una aprobación para instalar una base similar en otra provincia “cuando de Europa sólo recibimos reclamos”. Lo mismo remarcó con respecto a Estados Unidos al dejar trascender que cuestionan el vínculo con China, pero no ofrecen realizar las inversiones que prometieron los chinos. Incluso retrucó a quienes advierten sobre el supuesto peligro que representa el déficit con China al decir que con Estados Unidos existe un déficit comercial de 5000 millones de dólares, mientras que con China es de 6000 millones “y nosotros no logramos que de Estados Unidos vengan a hacer las inversiones”. “Hemos logrado inversiones más que importantes, las inversiones país-país más importantes que se recuerden en la Argentina”, volvió a reiterar en referencia a China.

Al rechazar las presiones externas remarcó que “nadie le pone corral a la Argentina. A la Argentina van a venir todos los que quieran invertir. Argentina no es el patio trasero de nadie. Este es un país soberano, que tiene dignidad, donde recibimos a los representantes de todos los países del planeta. Pero no vamos a aceptar ningún Braden más. A Argentina la dirigen los que eligen los argentinos. No somos una republiqueta bananera para que vengan a darnos consejos”, concluyó.


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