ZKA

ZKA

6 jul. 2015

Suspendido el atardecer

Como la astilla que puede ser peor que el madero, Alemania pone nuevos obstáculos a Grecia. Que con tan amplia claridad Syriza lograra el apoyo popular, es casi una ofensa para la dama de hierro germana, tan vigorosamente apoyada por la “izquierda” socialdemócrata de Sigmar Gabriel, otro que hasta último minuto estuvo amenazando a los helenos para que prevaleciera el miedo y votaran en favor de los prestamistas.

Pese a los valladares impuestos, el gobierno de Alexis Tsipras vuelve a las negociaciones. Ahora, según trascendidos creíbles, arranca de lo dicho por el inefable FMI, desde donde ¡no se sorprendan! fue emitido un informe asegurando que si no se elimina un porcentaje de la deuda será imposible liquidarla y si no se deja que el país crezca, tampoco tendrá viabilidad o puede concluir afectando a otras naciones.

De modo sintético: el FMI aseguraba días atrás que era imprescindible reestructurar la deuda griega, suprimiéndole el 30% y permitiendo un lapso de gracia de unos 20 años, al cabo de los cuales se harían los reembolsos helenos. Enfoque admirable para quien lo emitió y coincidente con lo expuesto por el ex ministro griego de hacienda YanisVaroufakis, quien en entrevista a un diario español asegura:

“Nosotros no pedimos ninguna locura, ninguna cosa rara, ninguna medida de izquierda radical. Pedimos algo que en el mundo de las empresas y las finanzas se hace todo el tiempo. Cuando una compañía está en apuros, va al banco y pide que le reestructuren sus deudas. Los bancos lo hacen, la compañía de ese modo se recupera y el propio banco cobra su dinero. Eso es lo que nosotros pedimos”.

Que las instituciones europeas, guiadas ante todo por los dirigentes alemanes, no aceptaran un trato tan corriente como universal y aunque acusen a Atenas del “fracaso” en lasentendimientos, fueron ellos quienes dinamitaron los tratos anteriores, aun cuando losgestores griegos cedieran hasta casi traspasar sus líneas rojas en pro de lograr un acuerdo, pero “…. la parte relativa a la financiación y a la deuda no la podemos aceptar, por la sencilla razón de que no se sostiene aritméticamente”, aseguró también Varoufakis.

Aceptar el trancazo que le imponían las instituciones europeas, implicaba suicidio y traicionar el mandato por el cual fueron elegidos los representantes de Syriza y, lo peor, sin resolver nada, sino entrampándose en un nuevo ciclo de penurias para una población tan sobresaturada que pese a la campaña mediática de terror, votó a favor del gabinete progresista por encima del 60%.

“No recuerdo que ninguna depresión haya sido jamás tan deliberada, ni haya tenido consecuencias tan catastróficas” como la sufrida por Grecia al cumplir las exigencias de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional” plantea el nobel de economía Joseph Stiglitz quien además considera lo “…alarmante de que la Troika se niegue a aceptar su responsabilidad por todo ello o a admitir lo erróneos que han sido sus previsiones y modelos. Pero es aún más sorprendente que los líderes europeos ni siquiera hayan aprendido” de ese desastre “… que trajo consigo la caída del 25% del PIB heleno”.

El reconocido experto golpeó sobre el centro de este problema al estimar: “nada de esto es sobre dinero, sino sobre el empleo de ultimátum (en plural) para obligar a Grecia a arrodillarse y a cargar con lo inaceptable”. El asunto es de índole política y contradice los planes que pretendían derrocar al gabinete Tsipras y colocar de nuevo a otro “técnico”, como hicieron años atrás, (sin resolver nada, nadita) pero proclive a mantener los dictados de la troika o como se le quiera llamar a los acreedores.

Diferentes opciones se están manejando por los especialistas para el momento que comenzó a vivir Atenas desde el domingo 5 de julio del 2015. Se baraja el uso del euro para la esfera del turismo y otras, mientras se aplica un dracma especial en el resto de las operaciones internas, hasta lograr recuperación suficiente. La idea surge de prácticas en uso por el Reino Unido y Suiza que emplean la moneda única en algunas operaciones financieras y sus respectivas divisas en los restantes rubros económicos.

No es plan a desestimar, pero EuclidTsakalotos, uno de los principales negociadores griegos y sustituto de Varoufakis, no han previsto el uso o emisión de una nueva moneda paralela. Pero partir de lo formulado por el FMI en cuanto a lo insostenible de la deuda y lo imprescindible de reformular las condicionantes, sí es un elemento con el que van a trabajar, máxime tras el fuerte amparo que les entregara la población en la consulta.

Es muy probable que tras la inusitada sinceridad fondomonetarista ande Estados Unidos. Recuérdese que en el reciente encuentro de Obama con la Merkel el mandatario norteamericano instó a la canciller a que flexibilizara las posiciones con respecto a Grecia pues a nadie convenían las turbulencias en los mercados y otros efectos posibles que se derivan de la compleja situación.

Sea por ese influjo o debido a simple instinto de conservación por parte del FMI, el asunto vuelve a la mesa donde están servidas las soluciones y las intransigencias. De postre, por cierto, hay Historia. Se puede entrar o salir de ella limpios o mancillados, pero imposible comérsela toda.

No hay comentarios: