19 feb. 2013

Correa promete construir la patria grande




Desde el balcón del Palacio Carondelet, el reelecto mandatario saludó a sus seguidores y les dijo: “A esta revolución no la para nadie. Estamos construyendo la patria chica, Ecuador, y la patria grande, nuestra América”.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, arrasó en los comicios de ayer y obtuvo su reelección, que dedicó a sus seguidores de la “patria chica” ecuatoriana y la “patria grande” americana. De acuerdo con el escrutinio oficial, Correa obtenía anoche casi el 57 por ciento de los votos, seguido por el banquero Guillermo Lasso, muy atrás, con el 24,9 por ciento de los sufragios. Las bocas de urna le habían otorgado el tercer lugar el ex coronel Lucio Gutiérrez, con el 5,5 por ciento. Desde el balcón del Palacio Carondelet, el reelecto mandatario saludó a sus seguidores, una especie de delirio de color verde estridente. Micrófono en mano, les dijo: “A esta revolución no la para nadie. Estamos construyendo la patria chica, Ecuador, y la patria grande, nuestra América. Esta victoria es de ustedes, ¡que viva la patria!”. Una multitud en la Plaza Central aplaudió y gritó con fuerza. “Aquí ya no mandan la partidocracia, ni la bancocracia, ni los medios de comunicación, ni el Fondo Monetario Internacional”, dijo con voz ronca Correa, interrumpido por un “¡No!” de sus seguidores.

El mandatario electo se dirigió luego al interior del palacio de gobierno para hablar con los periodistas en una sala repleta. Sentado junto al vicepresidente saliente, Lenin Moreno, y al vice entrante, Jorge Glass, Correa destacó la consolidación de su agrupación Alianza País, que obtuvo diez puntos más que en abril de 2009 (cuando se realizaron unos comicios anticipados tras la promulgación de una nueva Constitución). El economista insistió en que el desafío para los próximos cuatro años será “hacer irreversible el cambio” en la lucha contra la pobreza. “Seguiremos con las políticas sociales, apuntando a un crecimiento económico con eficiencia.” Y es que, como analizó la historiadora Jenny Londoño López, uno de los motivos por los cuales Correa obtuvo esta contundente victoria electoral es haber ayudado a las clases más necesitadas. “Los sectores populares lo eligieron debido a las políticas sociales. El gobierno desarrolló cambios y transformaciones en el área de la salud y se preocupó por dar derechos laborales.”

Ante la pregunta de si tenderá puentes hacia la oposición, Correa dijo que no hablaría con una dirigencia “impresentable” y mencionó los nombres de sus rivales, Lucio Gutiérrez y Alvaro Noboa (este último quedó en cuarto lugar). “¿Qué se puede debatir con Gutiérrez o con Noboa? Son los demagogos, los que no presentaron ninguna propuesta, han sido los grandes derrotados.” También mencionó a Lasso. “El error que cometió el que salió en segundo lugar es unirse a la partidocracia. Aquí hay dirigentes inmorales, culpables del saqueo de la patria. Este presidente no puede sentarse a dialogar con ellos.” Según una de las encuestadoras, Gutiérrez obtenía el 5,5 por ciento, el empresario Noboa un 3,5 por ciento, el independiente Mauricio Rodas un 3,1 por ciento y el ex ministro Alberto Acosta, un 2,9 por ciento de los sufragios.

El mandatario reelecto se refirió a los medios de comunicación, que él llama “la gran prensa”. “Otras de las grandes derrotadas es la prensa mercantilista, que conspiró y desinformó.” Correa adelantó que el próximo gobierno reimpulsará el proyecto de ley de Comunicación, que está trabado en el Congreso desde 2009. “Una de las cosas que hay que arreglar es una prensa que quiere juzgar, y no lo vamos a permitir. Con la prensa honesta no tenemos ningún problema. Vamos a luchar por una ley de Comunicación que logre aprobar la asamblea.” Si bien las consultoras al cierre de esta edición no habían dado los resultados sobre la composición de la Asamblea Nacional, el oficialismo ansiaba conseguir la mayoría.

A propósito de los medios privados, Correa dijo que algunos de esos medios desinformaban sobre los procesos que se están dando en la región. Y que en el gobierno entrante seguirá apostando por la integración regional. “Hablo en nombre de Cristina, de Raúl, de Evo, no buscamos nada para nosotros, para la patria grande. Tenemos que consolidar los procesos revolucionarios que se están dando en América latina.” Según la analista Londoño López, el discurso sobre la política exterior de Correa caló en la clase media. “El planteamiento antiimperialista, la retirada de la base norteamericana de Manta, pegó en los sectores medios, que lo apoyan.” En cuanto a la clase alta, la historiadora señaló que si bien existe una burguesía muy dura, que apoya a los banqueros, también hay muchos votantes que lo apoyan debido a la estabilidad económica. “Hay empresarios que votaron por él porque les va bien en sus negocios.”

Horas antes de los festejos frente a Carondelet, en el sureño y populoso barrio El Camal, tres monjas vendían a 25 centavos de dólar un plástico para guardar el cartón en el que se registra el voto, que en Ecuador es obligatorio (salvo para los menores de 16 años). Con el cartón en una mano, y tomando a su hijo con la otra, Jesús Simba, 40 años, se detuvo para contar que votó por Correa. “Ha hecho cosas para que mejore el país, como hospitales y escuelas, ha creado el seguro social. Los gobiernos anteriores no hicieron nada de eso.”

Era difícil encontrar a una persona que no eligiera la lista 35, del oficialismo. Luis Alfonso, con notable disminución de la vista, dijo que ahora está sin trabajo y espera una ayuda por su discapacidad. Votó por Correa. “Si los otros entran, habrá problemas con la educación, sacarán leyes en contra de los trabajadores.”

A unos metros del colegio católico, en un pequeño mercado de El Camal, un vendedor de ollas y otros utensilios de cocina dijo que ya había ido a votar y que su opción era el presidente. “Tengo dos hijas, una de ellas es abanderada y este gobierno apoya a los estudiantes con buenas calificaciones.” Unos pasos más adentro del lugar, una mujer que vendía pollos dijo que en el cuarto oscuro dudó y finalmente eligió a Mauricio Rodas, el candidato outsider que trabajó en la Cepal. “Porque es joven”, dijo Rosa Noboa. Y agregó: “Antes del dólar había más comercios, hoy hay centros comerciales, me alcanza para el pan”.

En la otra punta de la ciudad, en el norte, barrio La Florida, los electores eran de clase media y alta, más “pelicones” (adinerados), como dijo un vendedor de diarios. Dos señoras que salían del centro de votación ubicado entre chalets y casas residenciales dijeron a esta cronista que votaron por la lista de Alianza País. “Correa es el único que hizo algo por la gente, en educación, salud, vialidad”, dijo Marta Yerobi y su hermana, Cumandá, asintió. A corta distancia de allí, entre edificios, concesionarias de autos y negocios de venta de oro, una mujer de 45 años se diferenciaba por su comentario. “Lasso es la mejor opción, por su política por la seguridad y la libertad de expresión”, sostuvo Greta Lima y siguió caminando. En cambio, Nelsy Lisarasu, docente en Comunicación, dijo que votó por la continuidad del gobierno. “Hay más oportunidades para los estudiantes.” En el norte y en el sur de Quito, una mayoría celebraría hasta tarde en la noche.

Priorizó programas sociales 

Desde que Correa asumió el cargo en 2007 se redujeron la pobreza y las desigualdades y aumentó el empleo en Ecuador, un país pobre y dolarizado. Mantiene altos niveles de popularidad gracias a una elevada inversión pública.

Rafael Correa supo llegar a todas las clases, con inversión en programas sociales, en salud y educación. Desde que asumió el cargo en 2007, se redujeron la pobreza y las desigualdades y aumentó el empleo en Ecuador, un país pobre y dolarizado. Y más: rompió con el dominio de un puñado de familias patricias, tradicionalmente dueñas de los medios de producción.

Las políticas sociales no tienen precedentes en Ecuador y han modificado los indicadores económicos. A diciembre último, el desempleo se ubicó en 5 por ciento y la pobreza en 16 por ciento, de acuerdo con cifras oficiales otorgadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Según el informe 2012 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en Ecuador hubo una reducción de la pobreza del 37,1 por ciento al 32,4, en comparación con 2011. El organismo regional destaca que desde 2008 los índices de pobreza y pobreza extrema, brecha social y desempleo, entre otros factores, muestran una constante reducción en el país andino.

No hay analista que no señale que Correa mantiene altos niveles de popularidad gracias a una elevada inversión en el sistema de salud pública, educación estatal y redes viales. Desde que ocupó el sillón presidencial, su gobierno ha invertido unos 60 mil millones de dólares en el área social, y prevé inyectar 40 mil millones más hasta 2017. A esto se suma que subió el salario mínimo y otorgó una ayuda económica para los más pobres –Bono de Desarrollo Humano–, que reciben cerca de dos millones de personas, un 13 por ciento de la población.

En 2010, Ecuador renegoció 15 de 24 contratos petroleros, pasando del modelo de participación al de prestación de servicios. El gobierno destacó que esa negociación evitó la salida de 2500 millones de dólares anuales, una cuestión clave en una economía dolarizada desde 2000. En ese sentido, el economista norteamericano Al Campbel, profesor retirado de la Universidad de Utah que actualmente enseña en Flacso Ecuador, señaló a Página/12 algunos factores por los que el Estado aumentó las ganancias destinadas a mejorar las condiciones de vida de los ecuatorianos. “En julio de 2010 un cambio en la ley estableció que el gobierno, que antes se quedaba con un 13 por ciento de la ganancia de los contratos petroleros, pasara a obtener un 87 por ciento la misma. La iniciativa antievasión logró que las empresas y los ricos que antes evadían tuvieran que pagar sus impuestos, y así aumentó la recaudación sin tener que subirles los impuestos a otros sectores. El país aumentó su inversión en infraestructura en un 10 por ciento del PIB, siendo el que más aporta en infraestructura de los países de la región.”

Su nueva victoria allanaría el camino para la implementación de nuevas reformas a fin de aumentar los ingresos públicos derivados del petróleo y la minería. “Pese a las múltiples reformas tributarias, el ingreso permanente no cubrió en el último año el gasto permanente. Se acaba de implementar una reforma tributaria para financiar el incremento del Bono de Desarrollo Humano, pero al mismo tiempo se aprobó la devolución del impuesto a la salida de divisas”, dijo a este diario Katiuska King, analista y ex ministra coordinadora de la política económica de este gobierno. La experta señala que uno de los retos será salir de la dependencia del petróleo. “El sector de refinación de petróleo ha tenido grandes contratiempos y luego de cuarenta años de explotación no somos autosuficientes en satisfacer la demanda interna de combustibles, que se mantienen subsidiados.”

El desafío estará en cambiar el régimen de acumulación modificando la estructura productiva, en cuanto a que nuevos productos satisfagan la demanda nacional y se incorporen pequeños y medianos productores, algo que el mismo Correa admite. “En la parte matriz técnica-matriz productiva, no hemos tenido gran diversificación, por eso nosotros mismos hemos hecho la autocrítica de que hemos hecho bastante bien lo mismo de siempre”, dijo el mandatario reelecto en una entrevista al diario El Telégrafo.

En cambio, Correa dijo que en la parte política no se ha hecho lo mismo. “Estamos transformando un Estado burgués en Estado popular, cambiando las relaciones de poder. Tenemos la responsabilidad de continuar con este proceso que ya es leyenda en Ecuador”, enfatizó en un reportaje con Página/12 en diciembre pasado.

Bajo su presidencia, Ecuador logró estabilidad política y económica, superando una década en la que tuvo siete gobernantes que no podían concluir sus mandatos. Con su retórica antiimperialista, Correa se mostró orgulloso de lo conquistado. “Ya no nos dominan los banqueros, ya no nos dominan las burocracias internacionales como el Fondo Monetario y el Banco Mundial”, dijo este economista con estudios en Estados Unidos y Bélgica. Avalado por el voto de la mayoría de los ecuatorianos, Correa planea profundizar el camino hacia el socialismo del siglo XXI en los próximos cuatro años.

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