ZKA

ZKA

2 feb. 2015

Cómo ganar la tapa con un romance de verano

A través de Facebook y luego de una reunión en Palermo, los líderes de la Coalición Cívica y el PRO sellaron su acuerdo para disputar la candidatura presidencial en las PASO. Se profundiza la crisis en el Frente Amplio Unen y el radicalismo quedó al borde de la fractura.

Mauricio Macri y Elisa Carrió oficializaron ayer su acuerdo para competir en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Luego de una reunión a puertas cerradas el viernes, los dos precandidatos anunciaron la decisión en sus respectivas cuentas en las redes sociales, donde colgaron una foto juntos y sonrientes, acompañada por un texto justificatorio: “Nos duele la realidad de nuestro país. Pero nos llena de esperanza que este año las elecciones nos dan la oportunidad de lograr un cambio. Queremos que haya una alternativa competitiva frente a los que nos gobiernan hace décadas”, escribió Carrió en su Facebook. De esta manera terminó de concretarse la fractura del Frente Amplio Unen, que apenas nueve meses después de nacer ya perdió definitivamente a una de sus fundadoras y agoniza ahora a la espera de una definición de la UCR, que podría darle la estocada final. Para profundizar la crisis, el presidente de ese partido, Ernesto Sanz, salió a celebrar a través de su cuenta de Twitter: “¡Muy bien! Es un paso en la dirección correcta. La Argentina necesita de amplios acuerdos”, afirmó el senador, que sigue anotado para las presidenciales. Otros integrantes del Frente Amplio Unen como Fernando “Pino” Solanas, Ricardo Alfonsín y Humberto Tumini salieron a cuestionar a la chaqueña y a rechazar el acuerdo con el PRO (ver nota aparte).

El anuncio, en verdad, no sorprendió a casi nadie. Hace poco más de dos meses que Carrió había anunciado su decisión de abandonar “la mesa de presidenciables” del Frente Amplio Unen, en su afán por hacer un acuerdo “amplio” que incluya al jefe de Gobierno porteño, pero no a Sergio Massa, del Frente Renovador. Lo que no se esperaban muchos es que ese acuerdo se oficializara en pleno verano, al finalizar un enero por demás intenso en términos políticos. Sólo hicieron falta apenas un par de reuniones en privado entre Macri y Carrió y la última fue realizada el viernes en la casa que tiene Emilio Monzó, titular del PRO, en Palermo. Primero conversaron los presidenciables en privado unos 20 minutos, y luego se sumaron Monzó y el secretario de Gobierno porteño, Marcos Peña, por el PRO, y el legislador Maximiliano Ferraro (titular de la CC porteña) y la bonaerense Maricel Etchecoin Moro por la CC.

“Atravesó buena parte de la conversación la situación del país y la decisión de armar algo más amplio para dar un mensaje de unidad y esperanza”, le contó Ferraro a Página/12, explicando que la muerte del fiscal Alberto Nisman precipitó los acontecimientos. Todavía no definieron cuál va a ser el nombre del espacio con el que competirán en las primarias de agosto, aunque desde el entorno de Carrió se resistían a utilizar solamente el nombre PRO. Otro tema a resolver es la ingeniería electoral con la que llevarán a la práctica este anuncio. La Coalición Cívica como partido definirá recién entre abril y mayo su política de alianzas a nivel nacional. Aunque Lilita es la líder del partido, en varios distritos rechazan el acuerdo con el PRO, por lo que el debate interno en el congreso partidario será intenso. Algunos de los principales dirigentes de la CC se enteraron del acuerdo por la publicación en Internet. De hecho, ayer estaba reunida la Coalición Cívica de Santa Fe, encabezada por el presidente del partido a nivel nacional, Pablo Javkin, para definir la política de alianzas a nivel local. El resultado fue contundente: por unanimidad se ratificó la alianza junto al socialismo, la UCR y el GEN, que conforma el Frente Progresista santafesino.

Por el momento entonces se trata de un compromiso personal de Carrió, que en todo caso podría participar como candidata extrapartidaria en un frente liderado por el PRO. De hecho, el acuerdo no se reproduce a nivel local en ningún distrito, ni siquiera en la Capital Federal, donde el grueso de Unen lleva a Martín Lousteau como candidato, enfrentado al vencedor de la interna del PRO entre Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta como candidatos centrales.

“Mauricio y Lilita interpretan en este gesto lo que la gente necesita: una alternativa de gobierno amplia y plural, a la vez que institucional y por un cambio de verdad”, aseguró ayer Michetti en un comunicado, donde también le envió un guiño a Sanz y su sector de la UCR: “Es imprescindible ahora que muchos ciudadanos se sumen así como dirigentes valiosos y convencidos de los mismos valores”. Hace tiempo que el senador radical suena como eventual compañero de fórmula de Macri, aunque él responde que mantiene su deseo de ser presidente y que no se apartará de la voluntad de su partido. A pesar de los reclamos de Julio Cobos y Ricardo Alfonsín para adelantar una definición, la Convención radical está convocada para el 14 de marzo en Gualeguaychú, por lo que recién en esa fecha se definirá la política de alianzas. Tanto Sanz como Gerardo Morales, José Cano y Luis Naidenoff, entre otros, apuestan a empujar al radicalismo a una gran primaria opositora, que incluya no sólo a Macri sino también a Massa. Son conscientes de que unir a toda la oposición es hoy una tarea improbable, pero apuestan a que el tiempo (y el trabajo subterráneo) facilitará un acercamiento.

Para el macrismo la situación es un poco más sencilla. Además de Michetti, Federico Pinedo y Jorge Macri salieron rápidamente a apoyar la noticia de asociarse a Carrió. “Este acuerdo nace con la necesidad de dejar de lado diferencias”, señaló Pinedo, que calificó el anuncio como “el primer paso” para consolidar un espacio que no sea “de maquillaje”.

“Con Carrió hemos coincidido en el país que queremos, poniendo por delante la importancia del consenso como símbolo del diálogo y la unión que necesita la Argentina del futuro”, afirmó Jorge Macri, intendente de Vicente López y titular del PRO bonaerense. Para completar su estrategia y posicionarse por encima de Massa, los macristas buscan que al menos un sector importante de la UCR se alinee detrás suyo, logrando un mayor desarrollo territorial. De producirse, sería después del verano.

No hay comentarios: