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5 sept. 2015

Daniela Ruiz, la Cenicienta trans que lucha por la identidad

Es peluquera, actriz, directora y dirige desde hace cinco años la Cooperativa Ar/TV Trans, que busca alternativas laborales de cooperativismo y actuación para el colectivo trans. Se vino de Salta a los 18 años. “La represión, detención y maltrato son formas en que la sociedad te expulsa”, dice. Ya actuó en las obras “Hotel Gondolín”, “La casa de Bernarda Alba trans” y hoy y el próximo viernes se la puede ver en “Travicienta: caballero de la noche”.

Hace cinco años que Daniela Ruiz es la presidenta de la Cooperativa Ar/TV Trans, un emprendimiento que busca alternativas laborales de cooperativismo y actuación. Como no había presupuestos, al principio se juntaron en el sótano de la florería donde trabaja Daniela para los ensayos. "Podemos hacer tanto de monja como de empleada doméstica", se decían en esas reuniones, en las que circulaban novedades sobre castings y clasificados de actuación. Ahí apareció el proyecto de tener personería jurídica, para ser una cooperativa con todas las de la ley. “TV es la sigla de travesti en una jerga íntima. Cuando hablábamos del nombre salió arte, arte travesti, ¡Ar/TV Trans!”.

El hotel Gondolín queda en Villa Crespo y durante una época funcionó como casa para todas las trans que llegaban del interior del país y no tenían donde parar. “Inspirada en esas vivencias, la obra ‘Hotel Golondrina’ está basada en la identidad de nuestras voces, nuestras palabras y los tejes y manejes. Hay competencia, compañerismo y fraternidad, complejo como toda relación humana”, dice Daniela.

Cuando volvieron de presentar la obra en la Villa Victoria Ocampo de Mar del Plata, y después de que algunas metieran los pies en el mar por primera vez, Daniela ya tenía en mente el siguiente proyecto, “Monólogo de las tetas con pene”: "Cuando decidimos el título de Monólogos sonó raro en la comunidad. ¿¡Cómo, cosifican el pene!? Pero había más. Era hablar de nuestros cuerpos, nuestras mutaciones y de todo lo que no se habla, pero con una complicidad fuerte con el público. Nuestras causas y nuestras luchas tomadas con ironía, para que se rieran con nosotras. ‘Con’ y no ‘de’ nosotras".

A los 18 años Daniela tomó la decisión de defender su identidad aunque eso implicara alejarse de todos sus conocidos: “Irme de Salta fue como escapar, porque con el desamparo y abandono de mi provincia ya no aguantaba más. La represión, detención y maltrato son formas en que la sociedad te expulsa. Y ese mismo sistema es el que hace que te vengas a la Capital”.

-¿Y cuándo llegaste cómo te fue?

-Te das cuenta que si sos trans, por mucho que busques y te esfuerces, conseguir trabajo cuesta mucho. El único sistema para ser quien quería ser resultaba el prostibulario, entonces me preguntaba cuál era mi error, cuál era el problema de ser trans y querer trabajar. Me costó asumir que el error no era mío sino de tradiciones excluyentes. Aunque apenas lo supe, cuando lo asumí con todo mi cuerpo y mi cabeza, no me paró nadie.

Y el currículum prueba que no la paró nadie. Si bien el trabajo en la cooperativa “es primero hacer y después aprender, para avanzar más rápido”, Daniela no es una improvisada. Estudió maquillaje artístico, peluquería, comedia musical y actuación.

-¿Dónde te formaste?

-Estudié en la Academia de Valeria Lynch, en el Instituto de danza contemporánea y clásica Ana María Britto y en el centro cultural San Martín. También cursé tres años de Comedia Musical en la Fundación Julio Bocca y pasé por Norman Brisky y Ricky Pashkus. Hice unos cuantos cursos en el Rojas y con Mosquito Sancineto, todo con presentaciones de por medio que también te forman. A mí me encanta la técnica. Pero que venga Stanislavsky o Cossa y me digan “la técnica” y yo les digo "todo bien, pero lo que más me sirve es la práctica". Yo la adquirí como herramienta porque no tenía ganas de ser “la travesti que no sale de las plumas”.

La casa de Bernarda Alba trans

“Veníamos preparadas por las obras anteriores pero la intensidad fue otra. Ensayo y ensayo, libreto tras libreto. En la puesta en escena en vez de poner tuvimos que sacar: las uñas, el pelo, el maquillaje y las pestañas. El maquillaje fue bien neutro, hubo que salir de nuestros conceptos y hacer de mujer. Cuando se estrenó fue un éxito y como se había promulgado la Ley de Identidad de Género eso le dio otro empujoncito”, dice Daniela. Mientras hacían la obra empezaron con el curso del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social): "Un sábado a la mañana les caímos como sopetón, fue un ‘llegó la manada’. ¡Éramos las diez locas de Bernarda Alba!”.

-Y lo consiguieron

-Fue toda una experiencia de visibilización, porque como cooperativa nos movíamos todas juntas: llegar al banco, a las administraciones, a los cursos, de acá para allá. Algunos quedaban impactados y nosotras chochas con los DNI. Después de un año y medio conseguimos ser cooperativa. Si de la nada lo hicimos todo y construimos una identidad, tenemos ventaja. El camino nos hizo más fuertes para los desafíos.

Travicienta

En 2014 la cooperativa estrenó “La Irredenta”, de Beatriz Mosquera, y “Hotel Gondolín” fue declarada de Interés para la promoción y defensa de los derechos humanos en la legislatura porteña. También empezó el rodaje Reina de corazones, un documental sobre la historia de Ar/TV Trans. Este año, desde marzo, el dramaturgo y periodista Lucas Gutiérrez se junta con Daniela para los ensayos de Travicienta: el caballero de la noche, un unipersonal dirigido por Christian Nieves Santiago.

“Conozco a Daniela hace varios años y está cada vez está más fuerte y alejada de lo que se le quiso imponer y le hacía mal. Ella jamás habla de su vida con un tono lastimero y la obra es un recorrido por lo que ella es, por lo que ya no es y por lo que quiere. Sabemos que no es una puesta complaciente, es como una montaña rusa de humor ácido, algo que nos encanta a los dos. Daniela es súper profesional con el trabajo y está bueno ver cómo en cada obra crece con sus personajes”, cuenta Gutiérrez.

La presentación de Travicienta promete una exploración a la vida de Daniela, “donde el drama y teje travisteril, junto con el aceite de avión, corre por el cuerpo de una intérprete que invita a meterse en su historia. No va ser un viaje sencillo, pero vale la pena”.

“Travicienta: caballero de la noche” se presenta hoy y el próximo viernes a las 21 en el Centro Cultural Pasco. Es con entrada libre y a la gorra. Mail: transaccionshow@gmail.com

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