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5 jul. 2015

Economistas de la embajada

La misión diplomática de Estados Unidos en el país convoca a economistas argentinos para conocer la situación local. La mayoría de las opiniones son negativas. Aquí se revela quiénes son y qué dicen. El lobby buitre.

Es interesante conocer los nombres de los economistas argentinos que han visitado la embajada de Estados Unidos en el país para rendir examen y cuestionar el rumbo económico. Es ilustrativo para revelar cómo se va construyendo el circuito de reproducción del sentido de interpretación de los acontecimientos económicos. Conocer el elenco de economistas que ha interactuado con la embajada de Estados Unidos es revelador de cómo se van construyendo las amenazas económicas y su amplificación sobre los amenazados. Muestra la relación circular que existe entre medios de comunicación, economistas y la cuestión económica. Los cables de Wikileaks son un aporte muy importante para descubrir ese circuito. Investigamos los cables de la embajada de Estados Unidos que tienen como protagonistas a economistas argentinos. Nos ocupamos de conocer cuál fue el mensaje entregado por cada uno de ellos.

- Domingo Cavallo

El embajador Anthony Wayne recibió en febrero de 2009 a Cavallo por primera vez desde el regreso del economista al país en 2006, luego de “un autoexilio” en Harvard tras el colapso de la convertibilidad. En el encuentro en la sede de la embajada, Cavallo mostró intención de recomponer su reputación e imagen pública, con el objetivo de volver a jugar un rol relevante en las decisiones de política económica nacional. El ex ministro de Economía mostró ante el embajador Wayne una preocupación creciente por la administración económica de Cristina Fernández de Kirchner, afirmando que lo único que le generaba optimismo era la proximidad de un recambio de gobierno. A pesar de la advertencia, en 2010 el país creció 9,1 por ciento, mientras que en 2011 avanzó 8,6 por ciento, cuando Cristina Fernández de Kirchner consiguió la reelección con el 54 por ciento de los votos.

En la charla de Cavallo con el embajador Wayne aseguró que Argentina estaba en peores condiciones que el resto de los países de la región para enfrentar los efectos de la crisis internacional. Criticó la política de desendeudamiento. Aseguró que la alternativa del gobierno de no recurrir al financiamiento del Fondo Monetario Internacional y de aplicar keynesianismo implicaba el camino directo a la “venezualización” de la economía, al tiempo que mencionó que la recomposición de relaciones con el FMI era la salvación ante las distorsiones del mercado interno.

- Nicolás Dujovne

Personal de la embajada habló con una docena de analistas políticos, economistas, hombres de negocios y políticos acerca de cómo pensaban que iba a ser el curso de acción del Gobierno frente a los efectos de la crisis internacional y a la mala performance en las elecciones legislativas. Uno de los especialistas convocados fue Nicolás Dujovne, en ese momento economista jefe del Banco Galicia y vinculado al radicalismo. El consultor volvió a ofrecer su opinión a la embajada en octubre del mismo año (2009), cuando se discutía la posibilidad de reabrir el canje de deuda. Los registros de estas charlas fueron en ambos casos clasificados a partir de la instrucción de Tom Kelly, encargado de negocios de Estados Unidos en el país. El escenario que planteó Dujovne a mitad de 2009 refería que el Gobierno no encararía grandes correcciones ni tomaría la decisión de “radicalizar” las medidas, sino que optaría por la tercera opción de cambiar el rumbo lo menos posible.

- Rogelio Frigerio y Miguel Kiguel

El embajador Anthony Wayne reunió a principios de junio de 2008 a otros embajadores y hombres de negocios en un almuerzo para recibir la visita al país del senador demócrata Christopher Dodd. En el encuentro se discutieron temas de integración regional, desafíos para reducir la pobreza y el esfuerzo para incrementar la justicia social. Los participantes mostraron preocupación respecto de la Argentina, criticando la falta de habilidad del Gobierno para administrar el proceso inflacionario y controlar las tensiones con el sector agropecuario. Rogelio Frigerio, economista del PRO, realizó las principales críticas respecto del rumbo de la región y el país. Miguel Kiguel, ex subsecretario de Finanzas y uno de los responsables del proceso de endeudamiento de los noventa, también mostró su disconformidad en relación con la performance de la economía local.

- Carlos Melconian

En los registros de Wikileaks hasta 2010 consta que el economista fue consultado en dos oportunidades. La primera fue el 24 de julio de 2008, cuando el equipo económico de la embajada (Econoff) le pidió su opinión respecto del reemplazo de Alberto Fernández por Sergio Massa al frente de la Jefatura de Gabinete. Un año después, a fines de julio de 2009, lo volvieron a consultar acerca de la posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner no finalizara su mandato. Melconian aseguró que “siempre que los gobiernos argentinos salieron debilitados de las elecciones de mitad de período y se enfrentaron a una situación de deterioro económico, la estrategia fue avanzar en medidas de resguardo contra un colapso. Pero la estrategia puede fallar y la economía puede colapsar antes de las elecciones presidenciales. Eso es lo que ocurrió en la transición de Alfonsín-Menem entre 1987 y 1989”. Advirtió entonces que Cristina Fernández de Kirchner podría correr la misma suerte sombría que la de los gobiernos de Alfonsín y De la Rúa.

- Daniel Artana

Uno de los economistas con más registros en los cables filtrados de Wikileaks es Daniel Artana, director de la Fundación FIEL. Entre enero de 2005 y abril de 2009, fue invitado a comer con el embajador tres veces, y el equipo económico de la embajada (Econoff) solicitó su opinión en una cuarta oportunidad. Los temas que motivaron las conversaciones avanzaron desde el pesimismo sobre las perspectivas de la economía argentina hasta las políticas habitacionales del Gobierno. El embajador Wayne realizó el 2 de septiembre de 2008 un almuerzo con cinco economistas para hablar de coyuntura, aprovechando la visita al país de Randall Kroszner, directivo de la Reserva Federal. Artana fue uno de los más escépticos respecto de las perspectivas de la economía local.

Además de Artana, participaron Javier González Fraga, Ricardo Arriazu, Federico Sturzenegger y Javier Kulesz. La embajada los describió como “un grupo de selectos y prominentes economistas de la Argentina”.

- Miguel Angel Broda

A mitad del 2007, la visita al país del directivo de la Reserva Federal, Randall Kroszner, llevó al embajador Wayne a organizar una comida con especialistas entre los que subrayó la presencia de Miguel Angel Broda. Uno de los temas centrales de la discusión fue la globalización y el mercado de capitales. El punto para medir el verdadero riesgo de los emergentes, según Broda, pasaba por medir otros elementos centrales como la falta de “reglas de juego” y de “seguridad jurídica”.

- Roberto Lavagna

El 11 de diciembre de 2008, Roberto Lavagna se encontró con el embajador Wayne para conversar de política y economía. La perspectiva del ex ministro de Economía fue que el país avanzaba a un proceso de estanflación, pronóstico que repitió en la prensa en cada uno de los siguientes años. Se mostró crítico de la gestión del kirchnerismo tras su despido al frente del Palacio de Hacienda. El embajador convocó a Lavagna para conocer su lectura acerca de la performance económica de la Argentina, el impacto esperado de la crisis financiera internacional para el país, las perspectivas políticas rumbo a las elecciones de medio término de 2009, el efecto de la nacionalización de las AFJP, el lanzamiento de un plan de estímulos del Gobierno y el plan para la repatriación de capitales del equipo económico (blanqueo).

- Martín Redrado

Es el economista de cabecera de la embajada estadounidense en la Argentina y uno de sus más valiosos informantes. Los 98 cables que lo mencionan entre principios de 2006 y comienzos de 2010 así lo atestiguan. Varios de los cables informan que las confidencias de Redrado deben mantenerse bajo reserva de identidad, y se desprende que mantenía un contacto muy fluido con sus interlocutores de la embajada. Aquí analizamos los diálogos directos que Redrado mantuvo con la embajada estando al frente del Banco Central. Uno fue a comienzos de abril de 2009, cuando envió una carta al embajador Wayne, con el objetivo de defender su gestión en la autoridad monetaria y culpar de la inflación a los excesos de la política fiscal y de la política de ingresos a través de la negociación de paritarias. El otro contacto había sido a principios de 2009, cuando se reunió personalmente con Wayne para defender la independencia del Banco Central y criticar a funcionarios kirchneristas por ser “espantapájaros” del mercado. En conversación con Wayne, le adelantó que se anunciaría un swap de monedas con China.

- Javier González Fraga y Federico Sturzenegger

A principios de septiembre de 2008, González Fraga y Sturzenegger asistieron a un almuerzo en la embajada, en el cual se agasajó por su visita al país al directivo de la Reserva Federal, Randall Kroszner. El encuentro coincidió con el anuncio de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre un desembolso de 6700 millones de dólares para saldar la deuda con el Club de París. El dinero, según informó la mandataria, iba a salir de las reservas de la autoridad monetaria. Los economistas ofrecieron su punto de vista respecto de ese anuncio.

- Ricardo López Murphy

Es uno de los consultores que registra la mayor cantidad de visitas a la embajada. Entre 2008 y 2009 fue a reunirse con el embajador en tres oportunidades, en las que ofreció visiones sombrías sobre el rumbo de la economía. Los principales planteos del economista fueron que el kirchnerismo iba a perder la mayoría en el Congreso y agregó: “Los Kirchner no están acostumbrados a gobernar sin mayoría. Argentina puede volverse ingobernable, contexto en el que Cristina Fernández de Kirchner debería dar un paso al costado”. Le dijo al embajador que en Argentina, tenemos “el tipo incorrecto de líderes”. Mencionó que no entendía qué hay en la cabeza de la población para votarlos, tras preguntarse: “¿Por qué los Kirchner son populares cuando cometen tantos errores?”.

- Mario Blejer

A fines de julio de 2009, tras la derrota electoral del oficialismo en las elecciones de medio término, la embajada indagó con distintos especialistas del establishment local acerca de las dificultades que tendría la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para terminar en forma equilibrada su mandato. Mario Blejer, un hombre del sistema financiero, ex funcionario del Fondo Monetario Internacional, aseguró que los principales problemas podían llegar a través del control de Néstor Kirchner sobre la política económica del Gobierno. “Néstor no sabe nada de economía y, para colmo, piensa que conoce mucho y no escucha los consejos de nadie”, sentenció Blejer. Agregó que la situación conducía a un estado de autismo respecto de cuáles eran las tensiones centrales de la economía.

- Daniel Marx

El embajador Wayne se reunió con Daniel Marx el 2 de octubre de 2008, en un encuentro del que también participó Eduardo Curia (la frase destacada de Curia en este encuentro fue: “Sólo soy feliz cuando el dólar esta caro”, postulando que es necesario mantener un tipo de cambio muy devaluado para crecer) y Gabriel Sánchez, de la Fundación Mediterránea. Marx se encargó de ofrecer la visión más pesimista en relación con la performance económica del Gobierno. Los registros de Wikileaks computaron que el economista también fue consultado por el equipo técnico de la embajada (Econoff) en 2010, cuando ofreció su opinión acerca de la salida del ex presidente del Central, Martín Redrado.

Las opiniones, diagnósticos y pronósticos sobre la economía argentina pueden ser correctos o fallidos. No es lo relevante. Lo revelador es que los expusieron –y lo deben seguir haciendo– ante el embajador y funcionarios de la misión diplomática de Estados Unidos en el país.

Visitar la embajada de Estados Unidos para brindar un informe individual o junto a otros colegas (siendo la mayoría de las opiniones críticas sobre la realidad económica argentina) es uno de los eslabones de la cadena de construcción de las amenazas que aprisionan a la sociedad en el miedo en la economía. Son las mismas amenazas que después circulan por el mundo empresario y los grandes medios. Conocer esa circularidad es un primer paso para dejar de temblar con sus pronósticos negativos, que expresan deseos que casi siempre colisionan con la realidad.


Los dólares buitre

La American Task Force Argentina es la entidad de lobby de los fondos buitre liderada por Elliott Associates, de Paul Singer. Invierte millones de dólares en campañas de desinformación en la prensa estadounidense, con ramificaciones en la argentina, para influir en la opinión pública, en el Congreso de Estados Unidos, en la Legislatura del Estado de Nueva York, en tribunales de otros países (como el de Ghana) y también en el de la ciudad que ampara a Wall Street. Ha intervenido en las calles y en las redes sociales: financió cacerolazos, movidas político-mediáticas y escraches frente a la embajada argentina en Washington.

El presupuesto de la ATFA subió de 1,3 a 3,0 millones de dólares de 2012 a 2013, según la declaración de impuestos que se puede encontrar en Internet (www.citizenaudit.org). En 2007, el presupuesto era de 300.000 dólares, y el de 2014 superó el máximo de 2013 teniendo en cuenta la intensidad de la campaña de desinformación desplegada a nivel internacional, con especial foco en medios argentinos. Exactamente fueron 4.702.264 dólares. De ese total, destinó 1.351.717 dólares para “media relations, developed and distributed press releases, advertisements and posted blogs”. Dinero para financiar campañas de prensa. Hubo un monto similar para la tarea de lobby sobre miembros del Congreso de Estados Unidos.

El Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo elaboró un informe sobre el material periodístico utilizado en la usina de difusión buitre online. De acuerdo al relevamiento realizado en el sitio de la ATFA hasta abril de 2015, el 42 por ciento provino de los diarios La Nación y Clarín, elevando el porcentaje al 70 por ciento al incluir El Cronista e Infobae.

Uno de los editoriales del diario La Nación dedicados a la labor del juez Griesa frente a la situación del Citibank exhibe, sin inhibiciones, la identificación de los tradicionales sectores conservadores con los intereses de los fondos buitre. En “Negociar con inteligencia y humildad” (20 de abril 2015) se afirma que “el juez Griesa tuvo a lo largo de diez años una paciencia samaritana con la Argentina. (...) Alguna vez se volverá a aprender en la política argentina que las deudas se pagan, y si no se pagan, se renegocian con inteligencia y humildad, no con la arrogancia irracional que ha campeado en los balcones de la plaza pública desde que se abandonó el legado de Avellaneda y se dejaron abiertas, después de dos reestructuraciones, cuestiones de suma gravedad que alguien deberá resolver, como en el caso del Citi, en el futuro inmediato. De otro modo se profundizará el aislamiento que sufre el país”.

La American Task Force Argentina gastó casi 1,5 millón de dólares en 2014 para hacer lobby sobre el gobierno de Estados Unidos contra Argentina. En ese rubro destinó 6,1 millones de dólares desde 2007 contratando a las firmas de lobby Covington and Burling, Raben Group, Mack Strategies, Schokey Scofields Solutions y DCI Group para hacer lobby en la Casa Blanca, el Departamento de Justicia, el Departamento de Estado, el Senado y la Cámara de Representantes.

Paul Singer, creador y principal financista de la American Task Force Argentina, convocó para esa tarea a demócratas, mientras ejerció influencia sobre el Partido Republicano a través de donaciones millonarias para campañas electorales. Más de un tercio de los senadores de la actual bancada republicana recibieron aportes de Singer a través de Elliott Management.

En las elecciones legislativas de 2014, Singer fue el principal aportantes a las campañas de candidatos republicanos destinando más de 7 millones de dólares. El Centre for Responsive Politics calculó que Singer financió a cincuenta y seis diputados o senadores desde 2004. Cinco fueron demócratas. A título personal, figuró como sexto aportante global en la campaña de 2012, con 745.000 dólares, para Mitt Romney, candidato republicano derrotado por Barack Obama.

Quienes minimizan la capacidad de influencia del lobby financiero sobre gobiernos y jueces lo hacen por desconocimiento o porque son parte de ese mismo lobby. El default y reestructuración de la deuda argentina es un caso lo suficientemente visible de ese tipo de intervención. Ese circuito de dinero sería categorizado como un tipo de corrupción en países periféricos; mientras que en Estados Unidos está legalizado bajo la figura del lobby. Joseph Stiglitz escribió en Cómo hacer que funcione la globalización: “En las economías sofisticadas como la de Estados Unidos, el soborno descarado ha sido ampliamente reemplazado por las contribuciones a las campañas políticas, y posiblemente la recompensa no sea simplemente la firma de un contrato para la construcción de una carretera a precios superiores a los del mercado sino un cambio en la política económica, cuyas derivaciones resultan muchísimo más costosas para toda la sociedad”.

El lobby buitre apeló a un grupo de economistas argentinos que elaboró documentos supuestamente en forma desinteresada para respaldar el reclamo a la Argentina. Claudio Loser fue uno de los casos más grotescos. Es el economista argentino que más alto había llegado en la estructura del Fondo Monetario Internacional. Entregó un análisis sobre un eventual default argentino a los fondos buitre. Contenido que utilizó la American Task Force Argentina en una solicitada publicada en medios locales. Loser le prestó sus servicios con el documento Argentina v. holdouts: the real costs of default and benefits of settlement.

La acción de lobby es una de las amenazas más efectivas de los fondos buitre para conseguir su objetivo. Ser parte de ella es una decisión que excede la cándida justificación de Loser. “Yo tenía un documento que escribí hace algunos días que ellos (la ATFA) me pidieron si lo podían utilizar”, afirmó en una entrevista en Radio La Red. No se resistió. Mantuvo una línea de conducta coherente con su militancia en el FMI.

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